Rocío Herrera tenía 11 años cuando su vida cambió para siempre. En 2011, un tractor que trasladaba agua hacia su barrio la atropelló y le provocó heridas de gravedad. Los médicos lograron salvarle la vida y reconstruirle la pierna, pero desde entonces comenzó un largo camino marcado por cirugías, tratamientos y dolores constantes.

Durante estos 15 años intentó conservar su pierna, pero una infección irreversible hizo que los médicos determinaran que la amputación es la única alternativa posible. La intervención está prevista para los próximos días y, después de la recuperación, su objetivo es poder acceder a una prótesis que le permita volver a caminar.

“Me duele mucho la pierna todo el tiempo. Ya me cansé de estar yendo a curaciones todos los días y no ver ningún cambio”, contó Rocío, quien durante un largo tiempo se realizaba los vendajes por su cuenta hasta que comenzó a asistir al SAMCO de Timbúes.

“Me duele mucho la pierna todo el tiempo. Ya me cansé de estar yendo a curaciones todos los días y no ver ningún cambio”.

La joven explicó que la cirugía representa una oportunidad para terminar con una etapa de sufrimiento y recuperar la vida que tenía antes. “Es terminar el tema de raíz. Sé que después de la cirugía voy a tener dos meses de recuperación y después voy a volver a caminar y a ser independiente como antes”, deseó con honestidad.

Una mamá que quiere volver a caminar junto a sus hijos

Rocío es mamá de dos niños, de 5 y 2 años, y gran parte de su motivación está puesta en ellos. A pesar del dolor, continúa acompañándolos en sus actividades diarias, llevándolos a la escuela y compartiendo momentos familiares.

“Quiero volver a jugar con mis hijos, llevarlos a la plaza, llevarlos a la escuela. Quiero que ellos vean que mamá volvió a caminar”, contó.

“Quiero volver a jugar con mis hijos, llevarlos a la plaza, llevarlos a la escuela. Quiero que ellos vean que mamá volvió a caminar”.

La joven aseguró que muchas veces saca fuerzas del amor por sus hijos: “Cuando una mamá tiene que sacar fuerzas, las saca de donde no tiene. Hace cinco años que soy mamá y saco fuerzas de donde no tengo”.

La prótesis que necesita tiene un valor aproximado de 10 millones de pesos y está pensada para una persona joven y activa, que necesita recuperar movilidad para desarrollar sus actividades cotidianas. La posibilidad de comprarla depende del acompañamiento solidario de la comunidad.

La historia detrás del accidente

Rocío también recordó aquel momento y contó que con el paso de los años volvió a cruzarse con la persona que manejaba el tractor. Según relató, el hombre le pidió perdón y quedó muy afectado por lo ocurrido.

“Fue un accidente, yo soy consciente de eso, pero él quedó muy mal”, explicó. Con el tiempo supo que esa persona falleció.

Además, aclaró que en aquel momento la comuna intervino y el seguro se hizo cargo de la situación. Con ese acompañamiento pudo adquirir la vivienda en la que actualmente vive.

Cómo colaborar

Para poder acceder a la prótesis, Rocío abrió una cuenta solidaria y pidió el acompañamiento de la comunidad.

Alias: BONETE.FUENTE.ACTRIZ
Titular: Rocío Belén Herrera (Banco Nación).

Cada aporte puede acercarla al objetivo de volver a caminar y recuperar la independencia que busca desde hace tantos años.