El exfiscal del Ministerio Público de la Acusación, Mariano Ríos Artacho, quedó en prisión preventiva por 90 días, luego de ser imputado como presunto jefe de una asociación ilícita que habría desviado alrededor de $425 millones de cuentas judiciales.
La medida fue dispuesta este miércoles por la jueza María Trinidad Chiabrera, en el marco de una investigación que apunta a determinar cómo se retiraron fondos que estaban bajo custodia de la Justicia y quiénes participaron del mecanismo.
La resolución también alcanzó a otros cuatro acusados, que deberán permanecer detenidos durante el mismo período mientras avanza la investigación.
Una investigación que apunta a 148 cuentas judiciales
De acuerdo con la acusación de los fiscales Adrián Spelta y Carla Cerliani, las maniobras se habrían extendido durante aproximadamente siete años y habrían involucrado dinero proveniente de fianzas, cauciones, reparaciones a víctimas y fondos secuestrados en distintas causas.
La pesquisa comenzó luego de que se detectara una anomalía en una de las cuentas. Hasta el momento, los investigadores analizaron 48 de las 148 cuentas judiciales que forman parte del universo investigado.
En esas primeras cuentas, la Fiscalía identificó elementos que permitirían acreditar al menos 12 hechos. Según precisó Spelta durante las audiencias, la actualización del dinero presuntamente extraído desde 2017 alcanza los $425 millones.
La hipótesis fiscal sostiene que los fondos eran transferidos a personas que no tenían relación con los expedientes judiciales en los que estaba depositado el dinero.
El dinero habría terminado en manos de una estructura
Para los investigadores, Ríos Artacho habría ocupado el lugar central dentro de la organización y utilizado su posición para intervenir en movimientos vinculados con cuentas judiciales.
La acusación describe una estructura que habría permitido retirar los fondos y hacerlos circular a través de distintos intermediarios hasta llegar a personas vinculadas con el exfiscal.
En algunos casos, además, se habría intentado reponer posteriormente el dinero faltante para evitar que las irregularidades quedaran expuestas.
De los 12 hechos analizados hasta ahora, la Fiscalía sostiene que en nueve los fondos no habrían sido restituidos, mientras que en otros tres se produjeron retornos de dinero.
El exfiscal reconoció su adicción al juego
Durante la audiencia, Ríos Artacho reconoció que tiene un problema de ludopatía y sostuvo que comenzó a atravesarlo en 2013, cuando todavía se desempeñaba dentro de la Justicia.
Según su propia explicación, habría utilizado el esquema para afrontar deudas vinculadas con el juego.
La Fiscalía, además, sostiene que parte del dinero habría sido destinado a apuestas e inversiones bursátiles.
Sin embargo, el exfiscal negó que haya existido una asociación ilícita y cuestionó la interpretación de los investigadores sobre la organización.
Quiénes quedaron detenidos
Además de Ríos Artacho, la jueza Chiabrera ordenó la prisión preventiva por 90 días para Julio Héctor M., Fabricio Emanuel R., Gustavo C. y el abogado penalista Emilio B.
Por otra parte, otros seis imputados recuperaron la libertad luego de acuerdos alcanzados entre sus defensas y los fiscales. La situación de cada uno fue evaluada de acuerdo con el grado de participación que la acusación les atribuye.
La causa continúa en una etapa inicial y la Fiscalía todavía debe analizar 100 de las 148 cuentas judiciales incluidas en la investigación.
De esta manera, el monto de $425 millones podría no ser definitivo, ya que los investigadores todavía buscan establecer la dimensión total del presunto perjuicio y la responsabilidad que tuvo cada uno de los involucrados.
La prisión preventiva de Ríos Artacho marca ahora un nuevo capítulo en una causa que volvió a poner bajo la lupa al exfiscal.