La pasión de Elba, la vecina de Oliveros que conquistó las redes sociales con sus festejos en bicicleta y fue bautizada como “San Elba”, sumó un nuevo capítulo cargado de emoción. Esta vez, la protagonista viajó hasta Pujato para cumplir un sueño que parecía imposible: conocer personalmente a Lionel Scaloni, compartir un momento con él y llevarse un recuerdo que guardará para toda la vida.
Después de convertirse en un símbolo de la fe mundialista para muchos argentinos, Elba decidió acercarse al pueblo natal del entrenador campeón del mundo. Allí pudo conversar con Scaloni, sacarse fotografías y vivir un encuentro que describió como inolvidable. “Es una excelente persona, muy sencilla y muy amable”, resumió sobre el director técnico, a quien agradeció por el tiempo que le dedicó.
“Es una excelente persona, muy sencilla y muy amable”.
Durante la visita también le mostró la bandera argentina que la acompaña desde hace más de dos décadas en cada festejo y que ya es parte de su historia.
Una firma para una bandera llena de historia
El gesto que más la emocionó llegó cuando Scaloni tomó esa bandera y la firmó. Para Elba, no fue una simple dedicatoria: fue la firma de quien condujo a la Selección hacia los mayores logros de su historia reciente sobre el mismo paño celeste y blanco que ella viene agitando desde hace más de 25 años.
La mujer que recorrió las calles de Oliveros en bicicleta durante el Mundial, que nunca dejó de creer y que hasta inspiró la creación de estampitas con su imagen, volvió a demostrar que su historia está atravesada por la misma pasión que moviliza a millones de argentinos.
“Argentina merecía ganar”
Sobre la final del Mundial, Elba también dejó una reflexión fiel a su estilo. Dijo que, por cómo vio al equipo durante todo el torneo, está convencida de que Argentina tenía todo para quedarse con el título y que hubo situaciones que todavía le generan dudas. “Para mí Argentina la ganaba. Pasaron cosas raras, pero me quedo con el orgullo de este equipo”, expresó, dejando en claro su mirada sin entrar en polémicas.
“Para mí Argentina la ganaba. Pasaron cosas raras, pero me quedo con el orgullo de este equipo”.
Más allá de los resultados, Elba insiste en el mensaje que repite desde que se convirtió en “San Elba”: Creer, acompañar y disfrutar. Esa misma fe que la llevó a convertirse en una cábala popular ahora también le regaló un encuentro con el hombre que hizo historia al frente de la Selección.
Desde Oliveros hasta Pujato, la historia tuvo un destino que parecía escrito. La mujer que emocionó a todo un pueblo con su bicicleta pudo abrazar al entrenador que hizo soñar a un país entero. Y volvió a casa con una bandera firmada que, desde ahora, tendrá un valor imposible de medir.