Después de aquella primera experiencia en Rosario, Marcos Monetta tenía un nuevo desafío por delante: volver a enfrentarse a una maratón. Menos de tres meses después, cumplió ese objetivo al participar de la Maratón Internacional de Buenos Aires, donde volvió a completar los 42,195 kilómetros.

La carrera comenzó de acuerdo con lo que había planificado junto a su entrenador, Gustavo Ariel Pérez, del grupo G.A.P.P. Entrenos de San Genaro. Durante la primera mitad del recorrido pudo mantener el ritmo previsto. “Desde el km 1 hasta el km 21 todo fue normal, iba como lo planeamos con mi entrenador”, contó Marcos a IRÉ.

“Desde el km 1 hasta el km 21 todo fue normal, iba como lo planeamos con mi entrenador”

Pero después comenzaron las dificultades. El calor y una humedad del 100% hicieron que el esfuerzo fuera cada vez mayor. “Luego se empezó a sentir el calor, humedad 100%, pero iba con mucho corazón hasta el km 32”, relató.

El momento más exigente llegó entre los kilómetros 32 y 37. El cansancio acumulado, los dolores y las subidas obligaron a reducir el ritmo. “Ahí fue lo más duro, el cansancio, los dolores y las subidas me hicieron ir más lento”, explicó.

A partir de ese momento, cada kilómetro se volvió un desafío. Ya cerca del kilómetro 40, Marcos encontró compañía en otro atleta chileno con quien compartió parte del tramo final. En el kilómetro 41, además, apareció una de las imágenes que más recuerda de la carrera: una multitud alentando a los corredores mientras se acercaban a la llegada.

Finalmente apareció el arco. Y con él, la emoción de haber completado nuevamente los 42,195 kilómetros. “Cuando ves el arco de llegada ahí es la emoción tremenda y ahí caes y pensé: lo logré, el objetivo personal”, contó.

“Cuando ves el arco de llegada ahí es la emoción tremenda y ahí caes y pensé: lo logré, el objetivo personal”

La competencia también le permitió disfrutar de un recorrido por algunos de los lugares más emblemáticos de Buenos Aires, entre ellos River, el barrio y la cancha de Boca, el Obelisco y la Casa Rosada, una experiencia que se sumó al desafío deportivo.

Con esta carrera, Marcos consiguió completar dos maratones en menos de tres meses: la primera en Rosario, el 28 de junio, y la segunda en Buenos Aires, el 20 de septiembre.

También, agradeció especialmente a su entrenador y al grupo G.A.P.P. Entrenos de San Genaro, a su familia, sus hijos, al grupo de Mónica Almirón de Totoras, sus amigos y a todas las personas que colaboraron económicamente para que pudiera viajar y concretar el sueño de participar de la maratón internacional.

Una diferencia en el tiempo oficial

Tras la carrera, Marcos también realizó un reclamo ante la organización por una diferencia entre el registro de su reloj y el tiempo oficial.

Según explicó, su dispositivo marcó casi 44 kilómetros y un tiempo cercano a las 4 horas y 25 minutos, mientras que la organización informó 4 horas y 36 minutos. Ante esa diferencia, presentó el reclamo correspondiente para que el registro pueda ser revisado.

Más allá de esa situación, el objetivo deportivo quedó cumplido: Marcos Monetta volvió a completar una maratón y sumó una nueva meta alcanzada a su historia como corredor.