Romina Gómez, una joven oriunda de Carrizales, alcanzó un importante logro en su camino dentro de la danza folclórica: junto a sus compañeras del Ballet Folclórico Malón, de Fray Luis Beltrán, clasificó a la final nacional del Martín Fierro de la Danza, que se realizará los días 6 y 7 de diciembre en Buenos Aires.

El desafío ahora pasa por conseguir los recursos necesarios para concretar el viaje y poder participar de una competencia que representa una oportunidad muy especial para todas las integrantes del ballet.

La historia de Romina con el folclore comenzó cuando tenía apenas 9 años, en la agrupación Defendiendo lo Nuestro, de Clarke. En 2023, a los 14 años, se sumó al Ballet Malón, donde continuó formándose, perfeccionando su técnica y compartiendo el aprendizaje con sus compañeras bajo la dirección de su profesora Caro.

La clasificación al Martín Fierro de la Danza llegó de manera inesperada. La propuesta surgió cuando la profesora les contó que estaban abiertas las inscripciones y, en menos de un mes, el grupo se preparó para participar de la instancia clasificatoria en San Lorenzo.

Fueron semanas de ensayos, preparación y nervios, pero también de mucho trabajo en equipo. El esfuerzo tuvo su recompensa con el pase a la final nacional.

“Fueron muchos nervios, ensayos y conexión entre mis compañeras y yo. Pero al final, valió la pena el esfuerzo”, recordó Romina sobre aquella experiencia.

Para la joven, la posibilidad de llegar a una competencia de esta magnitud tiene un significado especial, especialmente por sus raíces. “Al ser de un pueblo tan chico, era muy difícil creer que podía llegar a una competencia de nivel nacional”, expresó.

En ese camino, también destacó el acompañamiento de su profesora y el lugar que encontró dentro del ballet, donde pudo seguir creciendo artísticamente y trabajar para alcanzar nuevos objetivos.

Una campaña para cumplir el sueño de viajar

La participación en Buenos Aires implica afrontar gastos de traslado y estadía, por lo que el ballet y sus integrantes comenzaron a organizar distintas actividades para reunir el dinero necesario.

En ese marco, el sábado 7 de noviembre se realizará una peña a beneficio de las bailarinas. Además, Romina lleva adelante la venta de budines y otras iniciativas para poder costear su participación en la final.

Quienes quieran colaborar con la joven de Carrizales pueden hacerlo comprando budines o mediante una transferencia al alias romi.gomez1989.

Mientras tanto, la expectativa también crece en su familia. Sus padres, su hermano, sus abuelas y sus tíos acompañan este recorrido con mucha emoción y esperan con ansias la llegada de diciembre. La participación de Romina y el Ballet Malón en la final nacional se podrá seguir en vivo a través de Magazine, lo que permitirá que familiares, amigos y vecinos puedan acompañarlas a la distancia en este importante desafío.

Con años de dedicación y pasión por la danza, Romina está cada vez más cerca de llevar el nombre de Carrizales y de la región a un escenario nacional. Un camino que comenzó a los 9 años en Clarke y que hoy la encuentra frente a una oportunidad que alguna vez parecía difícil de imaginar.