Rosario volvió a quedar en el centro de la escena científica internacional. Bernabé Battista, un investigador de 30 años formado en la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y en el Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario (IBR-CONICET-UNR), fue distinguido como uno de los diez integrantes del programa internacional Pew Latin American Fellows in the Biomedical Sciences 2026.

El reconocimiento, otorgado por la fundación The Pew Charitable Trusts, busca impulsar a jóvenes científicos latinoamericanos con trayectoria sobresaliente y proyección internacional. Para Battista representa un nuevo paso en una carrera marcada por la educación pública, la investigación y la búsqueda de respuestas a problemas complejos de la biología moderna.

“Pasar de la mesada del IBR en Rosario a un laboratorio en Harvard es un cambio de escala, pero la base científica es la misma”, expresó el investigador, quien destacó la formación recibida en la institución rosarina. Según explicó, allí adquirió la disciplina y la curiosidad crítica necesarias para enfrentar desafíos científicos de gran complejidad.

De Rosario al laboratorio de Harvard

Nacido en Chacabuco, provincia de Buenos Aires, Battista llegó a Rosario para estudiar y encontró en la universidad pública el camino para desarrollar su vocación científica. En mayo de 2025 obtuvo su doctorado en la Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas de la UNR, luego de realizar su tesis en el IBR.

Durante su etapa doctoral investigó cómo el metabolismo de las grasas y el colesterol influyen en distintos procesos biológicos fundamentales, un trabajo que permitió consolidar una base científica que luego lo llevó a nuevos desafíos en el exterior.

Actualmente vive en Estados Unidos y realiza estudios posdoctorales en el Departamento de Genética de la Harvard Medical School, donde integra el equipo liderado por la doctora Monica Colaiácovo.

Su investigación está enfocada en los mecanismos de reparación del ADN meiótico y la regulación del intercambio genético durante la formación de gametos, un área clave para comprender problemas vinculados con la fertilidad y enfermedades genéticas.

Una investigación con impacto mundial

El trabajo de Battista busca comprender qué ocurre cuando se producen daños en el ADN durante la formación de óvulos y espermatozoides y cómo esos procesos pueden influir en la aparición de alteraciones genéticas.

“Si logramos comprender mejor cómo se regula el entrecruzamiento genético durante la formación de los óvulos y espermatozoides, estaremos dando un gran paso hacia el tratamiento de problemas de infertilidad que afectan a muchas familias”, señaló.

La investigación se ubica dentro de uno de los campos más avanzados de la biología actual y podría aportar conocimientos relevantes para futuros tratamientos médicos.

El valor de la educación pública

Más allá del reconocimiento personal, Battista remarcó el rol que tuvo la educación pública en su trayectoria. Junto a su hermana, fue la primera generación de su familia en acceder a la universidad y completar sus estudios.

“Sin la universidad pública jamás hubiésemos podido estudiar”, sostuvo el investigador, quien destacó que la formación recibida en Argentina le permitió integrarse a ambientes científicos de primer nivel internacional.

La distinción de Battista vuelve a poner en valor el trabajo de las instituciones científicas rosarinas y la capacidad de los investigadores formados en la región para competir y destacarse en los ámbitos más exigentes del mundo.