Cada 14 de febrero, millones de personas alrededor del mundo se sumergen en un mar de rosas, chocolates y cartas de amor para conmemorar el Día de San Valentín, una de las festividades más celebradas del año. Sin embargo, la historia detrás de esta fecha, que hoy está fuertemente vinculada al amor romántico, tiene sus raíces en tiempos antiguos. Su origen remonta al siglo III d.C., cuando el emperador romano Claudio III, preocupado por la baja disposición de los soldados para la guerra, prohibió el matrimonio en un intento de asegurar que los hombres solteros no estuvieran atados a la familia. En este contexto, un sacerdote cristiano llamado Valentín desafió la orden imperial y comenzó a celebrar matrimonios en secreto. Por su valentía, Valentín fue arrestado y ejecutado el 14 de febrero del año 270 d.C.
Este acto de rebeldía fue el comienzo de lo que más tarde sería la festividad de San Valentín. En el año 494 d.C., el Papa Gelasio I decidió instituir el 14 de febrero como un día en honor al sacerdote mártir, con el propósito de sustituir la celebración pagana de las Lupercales, una festividad romana que ocurría el 15 de febrero y estaba vinculada a rituales de fertilidad y purificación. Aunque la iglesia intentó cristianizar la fecha, los antiguos ritos de las Lupercales dejaron huella en las costumbres que siguen hoy, como la idea de celebrar el amor y la fertilidad en este día especial.
Aunque la figura histórica de San Valentín fue objeto de controversia, ya que existen varias versiones sobre quién fue realmente el sacerdote o el obispo que inspiró la leyenda, la más popular es la que relata que Valentín, mientras estaba encarcelado, escribió una carta a la hija de su carcelero, quien se encontraba ciega. Según la leyenda, ella recuperó la vista gracias a la fe en Dios que le transmitió Valentín. La carta, que terminaba con la frase “De tu Valentín”, habría sido el origen de la tradición de enviar mensajes de amor en esta fecha.
La celebración del Día de San Valentín comenzó a evolucionar en diferentes países y culturas, y sus tradiciones varían. En muchas naciones europeas como España, Francia y Bélgica, el día se centra principalmente en el amor romántico, con el intercambio de regalos entre parejas. Sin embargo, en otros países como Finlandia y Estonia, el día está más orientado a la celebración de la amistad, con saludos y regalos entre amigos cercanos. En América Latina, países como Argentina, Chile y Cuba celebran con entusiasmo este día, y es común que las parejas se obsequien flores, chocolates y otros detalles.
En Brasil, la festividad no se celebra el 14 de febrero, sino el 12 de junio, conocido como Día dos Namorados, en honor a San Antonio de Padua, considerado el santo de los matrimonios.
Por otro lado, algunas culturas adoptaron celebraciones particulares, como Japón, donde las mujeres regalan chocolates a los hombres el 14 de febrero, y un mes después, en el White Day, los hombres devuelven el gesto con chocolates blancos u otros obsequios.
A pesar de sus raíces religiosas, el Día de San Valentín tomó un giro comercial con el paso del tiempo. A partir del siglo XX, especialmente en Estados Unidos, la venta masiva de tarjetas de felicitación y otros regalos relacionados con el amor se convirtió en un fenómeno comercial de gran magnitud.
En la actualidad, el día se asocia principalmente con el consumo, con flores, cenas románticas y joyas siendo los regalos más comunes. No obstante, más allá de que sea un evento comercial, el 14 de febrero sigue siendo un día significativo para muchas personas, quienes lo aprovechan para expresar su afecto y cariño por sus seres queridos.