Hay fechas que funcionan como una puerta directa a los recuerdos. Para los seguidores de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, octubre es una de ellas. Y este año tiene un peso todavía mayor: se cumplen 40 años de Oktubre, mientras que será el primer mes de octubre desde la muerte del Indio Solari, ocurrida el pasado 5 de junio a los 77 años.
El segundo álbum de Los Redondos fue publicado el 4 de octubre de 1986 y marcó un momento decisivo en la evolución artística del grupo. Con una identidad sonora más oscura y una estética cargada de referencias sociales y políticas, el disco terminó convirtiéndose en una obra central dentro del rock nacional.
El disco que quedó ligado a octubre
Oktubre reunió nueve canciones que con el paso del tiempo se transformaron en parte del repertorio esencial de la banda: “Fuegos de octubre”, “Preso en mi ciudad”, “Música para pastillas”, “Semen-Up”, “Divina TV. Führer”, “Motor psico”, “Ji ji ji”, “Canción para naufragios” y “Ya nadie va a escuchar tu remera”. Entre ellas, “Ji ji ji” terminó adquiriendo una dimensión propia y se convirtió en una de las canciones más reconocibles del universo ricotero.
También quedó para siempre la imagen de su tapa, diseñada por Rocambole, y una propuesta artística atravesada por la idea de revolución, el contexto internacional de la Guerra Fría y la Argentina que transitaba los primeros años de la recuperación democrática.
El álbum fue grabado durante 1986 en los estudios Panda y significó un salto respecto de Gulp!, el debut de la banda. Ese cambio ayudó a consolidar una identidad que Los Redondos profundizarían en los discos posteriores.
Un octubre atravesado por la memoria
El aniversario llega ahora en un contexto diferente. La muerte del Indio Solari modificó inevitablemente la manera en que muchos seguidores vuelven sobre las canciones de Los Redondos. Solari fue una de las figuras fundamentales en la historia del grupo y, junto a Skay Beilinson, construyó una obra que durante décadas reunió a multitudes y atravesó generaciones.
Por eso, los 40 años de Oktubre tienen este año una carga particular. La fecha permite volver sobre aquellas canciones desde otro lugar, recuperar historias personales y reencontrarse con una voz que ya no está, pero que permanece presente en cada grabación.
40 años y las canciones siguen ahí
Cuatro décadas después de su publicación, Oktubre continúa generando homenajes, encuentros y nuevas lecturas. El aniversario incluso motivó este año distintas actividades y propuestas para volver a analizar el disco y su lugar dentro de la cultura argentina.
Pero quizás la mejor medida de su vigencia sea mucho más sencilla: las canciones siguen pasando de padres a hijos, aparecen en reuniones, suenan en los autos y continúan formando parte de la banda sonora de quienes crecieron con Los Redondos y de quienes los descubrieron mucho después.
Este octubre, entonces, tiene algo de celebración y algo de recuerdo. 40 años de un disco que marcó una época y el primer octubre sin el Indio.
Y como ocurre cada vez que aparecen Los Redondos, queda abierta la discusión que nunca termina:
¿Cuál es esa canción que escuchás y nunca salteás?