El cielo argentino se prepara para un espectáculo astronómico que podrá disfrutarse a simple vista. Durante la noche del jueves 27 de agosto y las primeras horas del viernes 28, se producirá un eclipse lunar parcial profundo, visible desde distintos puntos del territorio nacional si las condiciones meteorológicas lo permiten.

El fenómeno ocurre cuando la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna y proyecta su sombra sobre el satélite natural. A medida que la sombra avance sobre la superficie lunar, el brillo habitual de la Luna disminuirá y comenzarán a aparecer tonalidades rojizas y cobrizas.

Según los horarios difundidos por la NASA, el eclipse comenzará a las 22.24 del jueves con la fase penumbral, durante la cual el oscurecimiento será progresivo y sutil. A las 23.34 comenzará la fase parcial, cuando la sombra terrestre empiece a cubrir de manera visible el disco lunar.

El punto máximo llegará a la 1.13 de la madrugada del viernes 28. En ese momento, aproximadamente el 93% del diámetro lunar estará cubierto por la sombra de la Tierra. Luego, la sombra comenzará a retirarse: la fase parcial finalizará a las 2.52 y el eclipse terminará completamente a las 4.02.

Por qué la Luna se verá roja

La característica tonalidad rojiza que puede adquirir la Luna durante un eclipse es la razón por la que estos fenómenos son conocidos popularmente como “Luna de sangre”.

El color no se debe a un cambio propio del satélite, sino a la manera en que la luz solar atraviesa la atmósfera terrestre. Los tonos azules se dispersan con mayor facilidad, mientras que los rojizos y anaranjados logran atravesar la atmósfera y llegar hasta la superficie de la Luna.

Si bien el aspecto puede recordar al de un eclipse total, en este caso será técnicamente un eclipse parcial, ya que una parte del disco lunar permanecerá fuera de la zona más oscura de la sombra terrestre.

Cómo observarlo

Una de las ventajas de los eclipses lunares es que no requieren protección ocular. El fenómeno podrá observarse directamente y a simple vista, siempre que el cielo se encuentre despejado.

Para disfrutar mejor del espectáculo, los especialistas recomiendan buscar lugares alejados de las luces de las ciudades, donde la contaminación lumínica sea menor. También pueden utilizarse binoculares o un telescopio básico para apreciar con mayor detalle los cráteres y relieves de la superficie lunar mientras avanza el eclipse.