Cada 2 de octubre se celebra en Argentina el Día del Encargado de Edificio, una fecha destinada a reconocer a quienes trabajan en el mantenimiento, cuidado y funcionamiento cotidiano de los edificios de propiedad horizontal.

La elección del día no es casual. El origen se remonta al 2 de octubre de 1942, cuando se creó el Sindicato Único de Encargados y Ayudantes de Casas de Renta (SUEYACR). La organización surgió para representar a los trabajadores de casas de renta, que hasta ese momento no contaban con una categoría profesional ni con una entidad sindical que defendiera específicamente sus derechos.

Con el paso de los años, la actividad fue adquiriendo un marco legal y laboral propio. En 1949 entró en vigencia la Ley 13.512 de Propiedad Horizontal, que permitió que las distintas unidades de un mismo edificio pudieran ser propiedad individual.

En ese contexto, en 1959 una Asamblea Extraordinaria modificó el nombre de la organización, que pasó a llamarse Sindicato Único de Trabajadores de Edificios de Renta y Horizontal (SUTERH), denominación con la que continúa representando a los trabajadores del sector.

¿Es feriado para los encargados de edificio?

La fecha tiene además una particularidad laboral. Según el artículo 13 del Convenio Colectivo de Trabajo 589/2010, el 2 de octubre establece un franco total de servicio para los trabajadores de edificios.

En caso de que un encargado deba prestar tareas durante esa jornada, el día debe ser abonado de manera independiente, con el tratamiento correspondiente a un feriado. Si no trabaja, la jornada se abona con el adicional establecido por la normativa.

El encargado que se convirtió en personaje de serie

La figura del encargado de edificio también adquirió una enorme presencia en la cultura popular a partir de El Encargado, la serie protagonizada por Guillermo Francella.

La producción, creada por Mariano Cohn y Gastón Duprat, tiene como protagonista a Eliseo, un encargado que trabaja en un edificio de Buenos Aires y que conoce en detalle la vida, los conflictos y los secretos de quienes viven allí.

Aunque se trata de una ficción y lleva la convivencia entre vecinos a situaciones propias de la comedia y el drama, la serie puso en el centro de la escena un personaje cotidiano para millones de argentinos: el encargado que conoce a los habitantes del edificio, controla lo que ocurre en los espacios comunes y forma parte de la dinámica diaria de la propiedad.

Así, mientras cada 2 de octubre se reconoce a los trabajadores reales que desempeñan esta tarea, El Encargado convirtió a ese oficio en uno de los protagonistas de la televisión argentina.