Ángela Leiva y Los Caligaris se encontraron en el estudio para darle forma a “Y yo que valgo tanto”, una canción que transforma una situación de desamor en una propuesta cargada de ritmo y actitud.
El nuevo lanzamiento ya está disponible en plataformas digitales y presenta una historia en la que una separación no aparece como motivo para quedarse en la tristeza. Por el contrario, la canción pone el acento en el amor propio y en la posibilidad de salir adelante con una cuota de humor.
La colaboración también permite que cada artista aporte su propia identidad. La interpretación de Leiva se combina con el sello festivo de Los Caligaris, generando un cruce entre la música popular y el estilo característico de la agrupación cordobesa.
Una historia de desamor con mucho ritmo
La canción plantea un intercambio entre sus protagonistas y juega con las distintas miradas frente a una relación que terminó. Mientras la protagonista reafirma su propio valor, del otro lado aparece el arrepentimiento por haber dejado pasar una oportunidad.
Ese tono también se traslada al videoclip oficial, que acompaña el estreno y apuesta por mostrar la química entre los artistas.
Los Caligaris, en plena actividad
El lanzamiento llega mientras Los Caligaris atraviesan una intensa etapa de presentaciones. El pasado 22 de agosto, la banda comenzó en Córdoba la gira “Los Auténticos Caligaris – La Fórmula Perfecta”, un espectáculo compartido con Los Auténticos Decadentes.
El debut tuvo lugar con localidades agotadas en el Quality Arena y reunió a cerca de 30 músicos en escena. El show se extendió durante más de tres horas e incluyó 35 canciones pertenecientes al repertorio de ambas agrupaciones.
La gira continuará durante octubre y noviembre con fechas previstas en distintas ciudades de México y Colombia.
Para Ángela Leiva, “Y yo que valgo tanto” suma además una nueva colaboración a su recorrido musical, mientras que para Los Caligaris representa otra oportunidad de cruzar su estilo con artistas de diferentes géneros.
Con ritmo, humor y una dosis de autoestima, la canción propone una manera diferente de atravesar una ruptura: dejar atrás el drama y convertir el desamor en una razón para bailar.