Este miércoles 28 de octubre se celebra el Día Mundial del Judo, una fecha que busca difundir los valores de este arte marcial y reconocer a quienes lo practican en todo el mundo. La jornada coincide con el nacimiento de Jigoro Kano, fundador de la disciplina en Japón en 1882.
El judo va más allá de la competencia: promueve el respeto, la disciplina, el autocontrol y el esfuerzo. Estos principios forman parte de su práctica desde las primeras etapas de aprendizaje y acompañan a los deportistas dentro y fuera del tatami.
Paula Pareto, un orgullo del deporte argentino
Al hablar de judo en Argentina, uno de los nombres más destacados es el de Paula Belén Pareto, conocida popularmente como La Peque. Nacida el 16 de enero de 1986 en San Fernando, provincia de Buenos Aires, comenzó a practicar esta disciplina a los nueve años y con el tiempo se convirtió en una de las deportistas más importantes de la historia nacional.
Su carrera olímpica comenzó en Beijing 2008, donde obtuvo la medalla de bronce en la categoría de hasta 48 kilogramos. En Londres 2012 alcanzó el quinto puesto y, cuatro años después, llegó el momento más importante de su trayectoria.
En los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016, Pareto ganó la medalla de oro y se convirtió en la primera mujer argentina en conseguir una presea dorada olímpica. Su consagración marcó un hito para el deporte nacional y le dio una visibilidad inédita al judo femenino en el país.
Además de sus dos medallas olímpicas, obtuvo el campeonato mundial en 2015 y se destacó en numerosas competencias continentales e internacionales. En 2021 puso fin a su carrera deportiva tras participar en los Juegos de Tokio.
Un legado que trasciende las medallas
La historia de Pareto también se distingue por haber combinado el deporte de alto rendimiento con su formación como médica. Su recorrido es un ejemplo de perseverancia y dedicación para quienes buscan desarrollarse en distintas áreas sin abandonar sus objetivos.
En este Día Mundial del Judo, su trayectoria permite recordar que los logros deportivos no se construyen únicamente con talento: detrás de cada competencia hay años de entrenamiento, sacrificio y aprendizaje.
La fecha invita, además, a acercar esta disciplina a nuevas generaciones y a reconocer el trabajo de deportistas, entrenadores y clubes que mantienen vivo el judo en cada comunidad.