Cada 2 de abril, la nación argentina se detiene para recordar un conflicto que, aunque fue breve, tuvo profundas repercusiones en la historia del país: la Guerra de Malvinas. Este conflicto bélico, que ocurrió en 1982, involucró a la Argentina y al Reino Unido en una disputa por la soberanía del archipiélago de las Malvinas, así como de las Islas Georgias y Sándwich del Sur. El Día del Veterano y los Caídos en la Guerra de Malvinas es un feriado inamovible en el calendario nacional, consagrado por la Ley 25.370 sancionada en el año 2000, durante la presidencia de Fernando de la Rúa. Este día se dedica a rendir homenaje a todos aquellos que participaron en este conflicto, tanto caídos como veteranos.
El conflicto en las Malvinas se remonta a 1833, cuando una escuadra británica expulsó a las autoridades argentinas de las islas y las ocupó, estableciendo un territorio de ultramar bajo la soberanía de la corona británica. Desde entonces, Argentina reclamó la soberanía de las islas, y la disputa se mantiene vigente hasta el día de hoy. En 1965, la Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció la disputa de soberanía y solicitó a ambos países que negociaran una solución pacífica. Sin embargo, fue en 1982 cuando el conflicto alcanzó su punto máximo, con la ocupación argentina de las islas y la posterior intervención británica.
El 2 de abril de 1982, la Argentina, bajo el gobierno de facto del Proceso de Reorganización Nacional, inició la Operación Rosario, una serie de desembarcos militares que marcaron el comienzo de la guerra. Las fuerzas argentinas tomaron las Islas Malvinas, Georgias y Sándwich del Sur con la esperanza de recuperar la soberanía sobre estos territorios. El gobierno argentino, encabezado por el dictador Leopoldo Galtieri, justificó la acción como una recuperación de la soberanía nacional. Sin embargo, la rápida intervención británica, liderada por la primera ministra Margaret Thatcher, transformó lo que parecía ser un éxito inicial en una guerra que duraría más de dos meses.
El conflicto se extendió hasta el 14 de junio de 1982, cuando las fuerzas argentinas se rindieron, poniendo fin a la guerra. En total, más de 23.000 soldados argentinos fueron movilizados para defender las islas, y el costo humano fue elevado. 649 soldados argentinos perdieron la vida, y más de 1.000 resultaron heridos. Entre los caídos se destacó la tragedia del hundimiento del ARA General Belgrano, el 2 de mayo de 1982, en el que murieron 323 marinos. Del lado británico, murieron 255 soldados y tres habitantes de las islas. Además, las fuerzas argentinas hundieron varios buques británicos durante la guerra.
Aunque el conflicto terminó con la derrota argentina, la soberanía sobre las Islas Malvinas sigue siendo un tema de debate en el ámbito internacional. A pesar de la rendición de las tropas argentinas, la disputa por la soberanía de las islas continúa siendo uno de los principales puntos de tensión entre Argentina y el Reino Unido, que mantiene su dominio sobre el archipiélago hasta el día de hoy.
El Día del Veterano y los Caídos en la Guerra de Malvinas no solo es un día para recordar a aquellos que lucharon y murieron en defensa de la soberanía argentina, sino también para reflexionar sobre los efectos del conflicto en la sociedad argentina. Muchos excombatientes enfrentaron secuelas psicológicas y emocionales debido a las experiencias vividas en las islas. A lo largo de los años, creció el reconocimiento y el apoyo a los veteranos de guerra, quienes luchan por ser reconocidos y por la atención a sus derechos y necesidades.
La memoria de la guerra y la lucha por la soberanía de las islas permanece intacta en el corazón de muchos argentinos, y cada 2 de abril se reafirma el compromiso de recordar a los que dieron su vida por esta causa.