Cada 5 de marzo, Argentina celebra el Día del Gas, una fecha que recuerda un hito crucial para el desarrollo energético del país. Este día conmemora la creación de la Dirección Nacional del Gas en 1945, un organismo estatal que, con el tiempo, se transformaría en Gas del Estado. La medida respondió a la necesidad de nacionalizar un sector estratégico, hasta entonces dominado por empresas extranjeras, y marcaría el inicio de una etapa de soberanía energética para la nación. La fecha también busca reconocer el trabajo de los empleados de la industria del gas, cuyo esfuerzo y dedicación siguen siendo fundamentales para el funcionamiento del país.
La creación de la Dirección Nacional del Gas fue posible gracias a la fusión entre el Departamento del Gas de YPF y la Compañía Primitiva de Gas, que hasta ese momento pertenecía a capitales británicos. Este proceso de nacionalización significó un gran paso para la independencia energética de Argentina y contribuyó al crecimiento del sector, facilitando el acceso al gas natural en todo el territorio. A partir de allí, se establecieron políticas que permitieron expandir la infraestructura necesaria para una distribución eficiente y segura del gas.
Uno de los logros más importantes vinculados a esta fecha fue la construcción del gasoducto Presidente Perón, una obra monumental que se completó en 1949. Este gasoducto de 1.600 kilómetros conectó Comodoro Rivadavia, en la Patagonia, con Buenos Aires, permitiendo que el gas llegara a la capital del país. Con su magnitud, este gasoducto se convirtió en el más largo del mundo en su época, lo que no solo mejoró el acceso al gas en el país, sino que también impulsó el desarrollo de sectores productivos, sociales y sanitarios, al permitir el uso del gas en hogares, fábricas y hospitales.
El impacto de este gasoducto fue significativo, ya que facilitó la expansión de la red de gas a otras provincias y sectores del país, lo que a su vez favoreció el desarrollo económico y social. La disponibilidad de gas natural permitió una mejora en la calidad de vida de millones de personas, impulsando el crecimiento de la industria y la construcción de nuevas viviendas. Además, al contar con gas para calefacción y cocción, se incrementó la seguridad y se mejoró la salud de la población, al reducirse el uso de métodos menos seguros, como la leña o los combustibles líquidos.
A pesar de los avances, la industria del gas en Argentina enfrentó desafíos recientes, como lo demuestra la caída en la producción de gas en 2020 debido a los efectos de la pandemia. Sin embargo, la industria sigue siendo un pilar fundamental para el crecimiento y la estabilidad económica del país. Hoy, el Día del Gas no solo es una fecha de celebración, sino también un recordatorio del camino recorrido y de la importancia de seguir invirtiendo en infraestructura energética para el futuro de Argentina.