Estados Unidos conmemora este viernes los 25 años de los atentados del 11 de septiembre de 2001, una fecha que permanece grabada en la memoria del país y que marcó un profundo quiebre en la historia contemporánea.

Las actividades conmemorativas incluirán ceremonias, ofrendas florales, banderas a media asta, momentos de silencio y la tradicional lectura de los nombres de las víctimas. El presidente estadounidense, Donald Trump, participará del homenaje previsto en el Pentágono, uno de los tres puntos atacados aquel día.

En Nueva York, el acto central se desarrollará en el lugar donde se encontraban las Torres Gemelas. Allí, familiares de las víctimas volverán a leer los nombres de las personas que murieron durante los atentados, siguiendo con pausas de silencio los momentos en que se produjeron los principales impactos y los posteriores derrumbes.

Este año, además, se incorporará un momento especial para recordar a quienes fallecieron posteriormente como consecuencia de enfermedades relacionadas con la exposición al polvo y los materiales liberados tras el colapso de los edificios.

Cómo fueron los atentados del 11 de septiembre

La mañana del 11 de septiembre de 2001 comenzó con normalidad en Estados Unidos, pero en pocas horas se convirtió en uno de los episodios más trascendentes del siglo XXI.

Cuatro aviones comerciales fueron secuestrados por integrantes de Al Qaeda. Dos de ellos impactaron contra las Torres Gemelas del World Trade Center, en Nueva York. El primero chocó contra la Torre Norte a las 8.46, mientras que el segundo alcanzó la Torre Sur a las 9.03.

Los dos edificios terminaron derrumbándose y provocaron una enorme nube de polvo y escombros en el sur de Manhattan. Mientras miles de personas intentaban abandonar la zona, bomberos, policías y equipos de emergencia se dirigían hacia el lugar para asistir a las víctimas.

Un tercer avión fue estrellado contra el Pentágono, cerca de Washington, mientras que el cuarto cayó en un campo cercano a Shanksville, Pensilvania. La aeronave tenía como posible destino Washington, pero pasajeros y tripulantes intentaron recuperar el control y enfrentaron a los secuestradores antes de que el avión se precipitara.

Los ataques dejaron casi 3.000 personas muertas y generaron una respuesta inmediata de las autoridades estadounidenses, que incluyó el cierre del espacio aéreo y un fuerte endurecimiento de las medidas de seguridad y vigilancia.

El impacto que trascendió aquel día

Las consecuencias del 11-S fueron mucho más allá de la tragedia ocurrida en Nueva York, Washington y Pensilvania. La respuesta de Estados Unidos dio paso a la denominada guerra global contra el terrorismo y a las intervenciones militares en Afganistán e Irak.

Osama bin Laden, líder de Al Qaeda señalado como responsable de la organización de los atentados, fue localizado y asesinado por fuerzas estadounidenses en Pakistán en 2011.

También hubo consecuencias sanitarias que aparecieron con el paso de los años. Miles de bomberos, policías, trabajadores y voluntarios que participaron de las tareas de rescate y limpieza estuvieron expuestos al polvo generado por el derrumbe de las torres. Muchos desarrollaron enfermedades posteriormente y algunos murieron como consecuencia de esas afecciones.

A 25 años de aquella mañana, los homenajes no solo recuerdan a quienes perdieron la vida durante los ataques. También ponen el foco en los sobrevivientes, en las familias afectadas y en quienes sufrieron consecuencias durante los años posteriores.

La fecha es recordada oficialmente como Día del Patriota y Día Nacional de Servicio y Recuerdo, y cada 11 de septiembre los principales escenarios vinculados con los atentados vuelven a convertirse en lugares de memoria.