Timbúes volverá a sumar capacidad industrial al complejo agroexportador del Gran Rosario con la construcción de una nueva planta de molienda de soja que será desarrollada en conjunto por Molinos Agro y la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA). La inversión superará los US$500 millones y la instalación tendrá una capacidad de procesamiento de 15.000 toneladas de soja por día.
El emprendimiento se levantará sobre un predio de ACA que ya cuenta con infraestructura portuaria sobre el río Paraná, instalaciones para la recepción de granos y servicios centrales. De esta manera, el proyecto podrá aprovechar parte de las instalaciones existentes y vincular directamente el procesamiento industrial con la salida de los productos por vía fluvial.
Molinos Agro tendrá una participación del 65% en la sociedad, mientras que ACA conservará el 35%. En una primera etapa, la compañía procesará unas 10.000 toneladas diarias, volumen que permitirá incrementar en alrededor de un 50% su capacidad de molienda respecto de las 20.000 toneladas diarias que actualmente procesa en su complejo de San Lorenzo.
Una inversión que rompe más de una década de espera
El anuncio adquiere especial relevancia por el tiempo transcurrido desde la última gran incorporación de capacidad para el procesamiento de soja. El consultor en agronegocios Javier Preciado Patiño señaló que la última inversión de gran escala había sido la planta de Renova, también en Timbúes.
Aquella instalación fue inaugurada en 2014 luego de una inversión cercana a US$480 millones y fue diseñada para procesar unas 20.000 toneladas diarias de soja. La propia Bolsa de Comercio de Rosario registra la puesta en marcha del complejo de Renova en 2013 y destaca que agregó 20.000 toneladas diarias de capacidad de crushing al polo industrial del Gran Rosario.
En ese sentido, la nueva planta representa un cambio de escenario para una industria que durante años amplió su capacidad mucho más lentamente que la producción y el crecimiento del complejo sojero brasileño.
El nuevo escenario de las retenciones
Para Preciado Patiño, una de las claves para entender la decisión empresaria está en el esquema de derechos de exportación y la relación entre la soja y el maíz.
El especialista explicó que durante un período el diferencial de retenciones entre ambos cultivos llegó a ampliarse, mientras que el esquema actual vuelve a acercarse al diferencial histórico de 15 puntos porcentuales. A esto se suma la reducción progresiva de los derechos de exportación para la soja anunciada por el Gobierno nacional, un factor que las propias empresas consideran relevante para proyectar una mayor superficie sembrada y una mayor disponibilidad de materia prima.
La apuesta, por lo tanto, no se limita a sumar capacidad industrial: el proyecto busca anticiparse a un escenario de mayor producción de soja y de crecimiento de la demanda internacional de harina y aceite. La harina de soja tiene como destino central la alimentación animal, mientras que el aceite también encuentra oportunidades en el mercado de biocombustibles.
Timbúes, con margen para seguir creciendo
La construcción de la planta demandaría aproximadamente tres años y constituye la primera etapa de un proyecto de expansión de mayor escala. Si las condiciones económicas, financieras y productivas resultan favorables, el predio cuenta con espacio para sumar nuevas líneas de molienda, ampliar el almacenamiento, incorporar otro muelle sobre el Paraná y aumentar la infraestructura destinada al movimiento de camiones.
El anuncio se suma así a la transformación que viene atravesando Timbúes dentro del principal corredor agroindustrial del país. De concretarse las futuras ampliaciones, la localidad podría seguir aumentando su peso en una cadena que concentra buena parte de la molienda y exportación de granos y subproductos argentinos.
Para Preciado Patiño, sin embargo, el desafío no termina con las inversiones industriales. También resulta necesario recuperar competitividad productiva y tecnológica, especialmente en materia de genética. El consultor advirtió sobre la diferencia en el desarrollo de nuevas variedades de soja entre Argentina y Brasil, un aspecto que considera clave para que el país pueda acompañar con mayor producción el crecimiento de su capacidad industrial.
Con una inversión superior a los US$500 millones, una capacidad inicial de 15.000 toneladas diarias y la posibilidad de futuras ampliaciones, el proyecto de Molinos Agro y ACA vuelve a poner a Timbúes en el centro de la discusión sobre el futuro de la industria sojera argentina.