Ante la previsión de altas temperaturas para los próximos días, se hace indispensable tomar medidas preventivas para cuidar la salud. Las autoridades sanitarias emitieron una serie de recomendaciones para toda la población, especialmente para los grupos de riesgo como niños, ancianos y personas con enfermedades preexistentes. Una de las principales sugerencias es mantenerse bien hidratado. Es fundamental beber agua frecuentemente a lo largo del día, incluso si no se tiene sed, para evitar el golpe de calor y otros problemas relacionados con la deshidratación.

El uso de protector solar y ropa ligera es otra de las recomendaciones esenciales para proteger la piel de los daños del sol. Durante la ola de calor, es importante evitar la exposición directa al sol entre las 12 y las 16 horas, que es cuando las temperaturas suelen ser más intensas. Si es posible, se recomienda permanecer en lugares frescos y ventilados, ya que esto ayuda a regular la temperatura corporal y evitar la sobrecarga del sistema.

A la hora de elegir los alimentos, los especialistas sugieren optar por opciones frescas como frutas y verduras. Estos alimentos no solo ayudan a mantener el cuerpo hidratado, sino que también proporcionan nutrientes esenciales para el bienestar general. Además, es importante evitar las comidas pesadas o muy calientes, ya que pueden aumentar la sensación de calor y dificultad para digerir.

Si bien la recomendación es evitar las actividades físicas durante las horas de máximo calor, si es necesario ejercitarse, se sugiere hacerlo en las primeras horas de la mañana o al final de la tarde, cuando las temperaturas son más tolerables. De esta manera, se previene la deshidratación y el riesgo de golpe de calor. También es crucial escuchar al cuerpo y evitar esfuerzos innecesarios cuando las condiciones meteorológicas sean extremas.

Finalmente, las autoridades insisten en la importancia de reconocer los síntomas de un golpe de calor o deshidratación. Si se experimenta temperatura corporal superior a 39°C, náuseas, mareos, sudoración excesiva, o piel seca, se debe buscar atención médica de inmediato. Estos síntomas pueden ser señales de alerta que requieren intervención para evitar complicaciones graves.