El Club Sarmiento de Timbúes fue el escenario del esperado sorteo de las 54 viviendas, una jornada que reunió a vecinos que llegaron con mucha ilusión y con los nervios propios de una espera que podía marcar un nuevo comienzo.
En los minutos previos, IRÉ dialogó con algunos de los participantes y recogió distintas sensaciones. “Muchas ganas y muchos nervios, no dormí nada, pero nada de nada”, contó una de las vecinas. Otros aseguraron haber podido descansar, aunque con el pensamiento puesto en el resultado.
La ilusión también estaba puesta en compartir la noticia con los seres queridos. Algunos vecinos contaron que, si resultaban seleccionados, la primera persona a la que llamarían sería un familiar, mientras que otros imaginaban el abrazo con sus parejas e hijos.
Finalmente comenzó el sorteo y, número a número, se fueron conociendo los titulares y suplentes de las 54 unidades habitacionales, correspondientes a los barrios Islas Malvinas y Los Nogales.
Durante la jornada, Antonio Fiorenza también se refirió al significado del momento para la comunidad. “Este sorteo demuestra la unión que tiene el pueblo”, expresó, y agregó: “poder hacer viviendas, darle un techo a estas 54 familias, la verdad que es una alegría inmensa, por lo que nos costó, por el esfuerzo que conllevó hacer estas viviendas”.
“Este sorteo demuestra la unión que tiene el pueblo”, expresó, y agregó: “poder hacer viviendas, darle un techo a estas 54 familias, la verdad que es una alegría inmensa, por lo que nos costó, por el esfuerzo que conllevó hacer estas viviendas”
Así, entre nervios, abrazos y mucha emoción, el sábado quedó marcado para quienes participaron del sorteo. Para las familias seleccionadas, comenzó ahora una nueva etapa en el camino hacia el hogar propio.