La historia de Tomi, el niño de Timbúes que necesita viajar a Monterrey, México, para realizar un tratamiento, tuvo finalmente el desenlace que su familia esperaba. Después de semanas de incertidumbre y de atravesar una estafa que complicó la campaña solidaria, lograron reunir el 100% del dinero necesario.
La familia necesitaba alcanzar los 37 mil dólares para afrontar el tratamiento. Según contó la mamá de Tomi, antes de que la historia de la estafa tomara repercusión pública ya contaban con alrededor de 17 millones de pesos, equivalentes a unos 13 mil dólares.
La situación cambió luego de que se conociera públicamente la estafa sufrida por la familia a manos de una persona que se habría hecho pasar por médico. La noticia generó una enorme repercusión y despertó una nueva ola de solidaridad.
Finalmente, el lunes lograron alcanzar el monto total que necesitaban. En los últimos días, la recaudación llegó a 57 millones de pesos, cifra que, según explicó la familia, equivale a los 37 mil dólares requeridos para el tratamiento.
Pero todavía quedaba un aspecto fundamental por resolver: la estadía durante los 32 días que Tomi permanecerá en México. Y nuevamente apareció la solidaridad. Un hombre se comunicó con la familia y decidió donar el alojamiento, completando así lo que faltaba para concretar el viaje.
“Hicieron a una madre feliz y le dan la oportunidad a mi hijo de mejorar su calidad de vida. Sin ustedes no hubiera sido posible”, había expresado la mamá de Tomi al agradecer el acompañamiento recibido.
La familia también atravesó dificultades con las redes sociales utilizadas para difundir la campaña. Según contó, después de alcanzar el monto necesario el lunes, todavía no podían acceder a las redes de Tomi, que habían sido dadas de baja o estaban bloqueadas. Finalmente, pudieron recuperarlas este miércoles.
Ahora, con el dinero reunido, los pasajes y la estadía asegurados, la familia puede concentrarse en el próximo paso: viajar a Monterrey y acompañar a Tomi durante su tratamiento.
Después de la angustia, la estafa y la incertidumbre, llegó la noticia que tanto esperaban. Y detrás de ese objetivo cumplido hay una comunidad que volvió a demostrar que la solidaridad puede hacer la diferencia.
“Gracias por no soltarnos la mano”, fue el mensaje de la familia para todas las personas que colaboraron, difundieron la campaña y acompañaron a Tomi durante este camino.