Erica Velozo, vecina de Serodino y conocida también en Pueblo Andino, compartió un emotivo video en el que contó parte de su historia de vida y habló sobre el difícil momento de salud que atraviesa. Desde su nacimiento convive con una condición denominada hemangioma gigante cavernoso, que, según explicó, no tiene cura.

En los últimos meses, su situación se complicó y actualmente se encuentra realizando distintos estudios y tratamientos junto a un equipo de cirujanos y médicos especializados en el manejo del dolor. Erica prefirió no brindar mayores detalles sobre las últimas noticias relacionadas con su salud, aunque reconoció que “no son muy buenas”.

La condición que atraviesa también tiene un fuerte impacto en su vida cotidiana. Según relató, actividades que para muchas personas son simples, como barrer o lavar ropa, pueden convertirse para ella en tareas muy difíciles y dolorosas. Además, contó que atraviesa noches sin dormir y crisis de dolor que la llevan a pasar largos períodos en cama.

“No pierdo la fe”

En medio de este escenario, Erica contó que comenzó a preguntarse qué podía hacer desde su lugar para ayudar a otras personas. La respuesta la encontró en una de las prácticas que, según explicó, ocupa un lugar central en su vida: la oración.

Erica es cristiana y manifestó que mantiene firme su fe en Dios. Durante los períodos en los que debe permanecer en reposo, decidió utilizar parte de ese tiempo para acompañar a quienes también estén atravesando situaciones difíciles.

“¿Qué podía hacer que sea de bendición o de ayuda hacia los demás?”, se preguntó. A partir de allí surgió la idea de crear una cadena de oración.

La propuesta es sencilla: Quienes quieran pueden comunicarse con ella, ya sea a través de los comentarios o por mensaje privado, para contarle por qué motivo necesitan una oración. Erica se comprometió a incluirlos en sus oraciones y también ofreció conversar, escuchar, compartir algún versículo bíblico o simplemente acompañar a quienes lo necesiten.

Una invitación a acompañarse

En su mensaje, Erica también quiso remarcar que las dificultades no siempre están relacionadas con una enfermedad física. Habló especialmente de quienes atraviesan problemas vinculados con la salud mental y consideró importante no minimizar esos padecimientos.

“Quisiera hacer algo con un tiempo útil, y qué mejor que invertirlo en oración”, explicó.

Al mismo tiempo, pidió que quienes reciban su mensaje también puedan orar por ella, por su salud, sus hijos, su familia y por cada uno de los médicos que la están tratando, con la esperanza de que puedan encontrar un tratamiento que ayude a mejorar su situación.

Su mensaje terminó con una reflexión sobre la importancia de valorar cada día y agradecer por las pequeñas cosas: abrir los ojos, respirar y tener la posibilidad de seguir adelante.

Así, en medio de un momento personal complejo, Erica eligió poner el foco en la solidaridad y en el acompañamiento. “No pierdo la fe”, sostuvo, e invitó a quienes estén atravesando alguna dificultad a no sentirse solos y a compartir con ella sus motivos de oración.