Ayer a la mañana, la zona trasera del Jardín de Infantes 146 Maria Del Carmen Cavazzana de Timbúes, apareció violentada con la reja barreteada. Constataron que se habían llevado la computadoras central, el equipos de audio con su micrófono, una carretilla, un pizarrón, una tablet y dos celulares claves para el contacto con las familias. Tras tareas investigativas las autoridades lograron dar con todos los elementos en una casa del pueblo y detuvieron a un muchacho de 24 años. “Nos quedó una sensación de tristeza e impotencia ante el hecho pero no impidió que el jardín pudiera recibir a los niños”, confió en IRÉ la directora Patricia Leiva y enfatizó agradecida que “cuando se actúa rápidamente hay resultados”.

De acuerdo al registro oficial consultado por IRÉ, a primera hora de ayer se tomó conocimiento de que en el jardín de infantes 146, ubicado en Gaboto y Rivadavia, la reja de la puerta que da al patio del establecimiento se hallaba violentada y desde el interior faltaban varios elementos.

En consecuencia se efectuaron diversas tareas investigativas coordinadas con la PDI, la comisaría 9na y la Guardia Urbana logrando establecer que los objetos sustraídos se encontrarían en un domicilio de calle Saavedra al 1000 de la localidad. Atento a esto personal policial se presentó en el lugar, explicó la situación a la hermana del sospechoso quien autorizo el ingreso a la casa.

Tal como creían, allí estaban todos los elementos sustraídos: Un parlante, una computadora con monitor teclado y mouse, una tablet, dos celulares, una carretilla, un pizarrón con tizas, un monitor junto a un tramo de 30 metros de cable de preensamblado de tendido eléctrico, que habían sido denunciados hace semanas atrás.

Con el positivo, procedieron al secuestro de los elementos y fueron derivados a la seccional 9na. Poco después, mientras las autoridades realizaban una recorrida en inmediaciones del domicilio, por calle Moreno y Avenida Belgrano, vieron al muchacho que perpetró el robo. El joven de 24 años del pueblo, al notar la presencia policial, cambió el sentido su marcha intentando darse a la fuga, pero lograron detenerlo. 

La fiscal en turno, la Dra. Melisa Serena ordenó que se le formule causa por hecho de robo y que sea citado para el día 12 de marzo a la audiencia imputativa. Luego recuperó su libertad.

Un espacio común

En diálogo con IRÉ, Patricia Leiva la directora del Jardín 146 narró los detalles de lo sucedido y planteó sus sensaciones: “Este año habíamos presentado el jardín como un espacio y un tiempo sin apuro, un espacio de oportunidades, de crear y sentir, un espacio de educación. Y verlo así, en cierta medida, agredido, violentado, realmente te da mucha impotencia”.

“Verlo así, en cierta medida, agredido, violentado, realmente te da mucha impotencia”

Fue un día intenso en el que debieron estar no sólo atentos al proceso de seguridad sino también a la llegada de los alumnos con el ciclo lectivo ya activo: “Primero uno siente mucha tristeza porque son espacios de nuestros niños y sentís que los vulneran. Pero pudimos continuar con normalidad dando clases, porque no fueron a sus espacios, sus salas, no faltaron de sus elementos ni objetos que había para ellos, ni para su copa de leche. Entonces no impidió que el jardín tuviera sus puertas abiertas y siguiera adelante con recibir a los niños en este periodo de inicio”.

Al cerrar también reconoció el trabajo del área de seguridad que pudieron dar respuestas inmediatas: “Después que cuando se actúa rápidamente y se pueden obtener estos resultados“.