Una mujer de 73 años debió ser asistida y trasladada al SAMCo de Pueblo Andino luego de presentar síntomas compatibles con una intoxicación por monóxido de carbono en su vivienda. El episodio ocurrió en una jornada marcada por las bajas temperaturas.
El hecho se registró en un domicilio ubicado sobre calle Moreno, en el casco urbano de Pueblo Andino. La mujer se encontraba sola cuando comenzó a sentirse descompuesta, situación que fue advertida por sus hijos, quienes dieron aviso al centro de salud local.
Una ambulancia se dirigió hasta la vivienda para brindarle asistencia y posteriormente trasladarla al SAMCo de Pueblo Andino, donde recibió atención médica y oxígeno. Permaneció bajo observación durante aproximadamente una hora y media y luego recibió el alta médica.
De acuerdo con la información recabada, en el domicilio se utilizaba un sistema de calefacción a leña y el ambiente presentaba una ventilación insuficiente. Estas condiciones pueden favorecer la acumulación de monóxido de carbono, un gas que no tiene olor ni color y que puede provocar una intoxicación sin que las personas adviertan su presencia.
El monóxido de carbono puede generar dolor de cabeza, mareos, náuseas, debilidad, confusión y pérdida del conocimiento. En concentraciones elevadas, la exposición puede ser mortal.
El episodio vuelve a poner el foco en la importancia de extremar las medidas de prevención durante las jornadas de frío. Se recomienda mantener ventilados los ambientes, realizar controles periódicos de los artefactos de calefacción y verificar que los conductos de evacuación de gases funcionen correctamente.
También es fundamental no utilizar braseros, hornallas u otros elementos destinados a cocinar como fuente de calefacción y evitar permanecer o dormir en ambientes cerrados donde haya artefactos que puedan producir monóxido de carbono sin una ventilación adecuada.
Cómo prevenir intoxicaciones con monóxido de carbono
- Ventilar los ambientes de manera permanente cuando haya artefactos de calefacción encendidos.
- Controlar periódicamente estufas, calefactores y conductos con un profesional habilitado.
- No utilizar hornallas ni hornos para calefaccionar los ambientes.
- Extremar los cuidados con braseros y estufas a leña, asegurando una correcta ventilación.
- No dormir con braseros encendidos ni con artefactos que puedan generar gases tóxicos en ambientes sin ventilación.
- Ante síntomas como dolor de cabeza, mareos, náuseas, debilidad o somnolencia, salir al aire libre y solicitar asistencia médica.