Tres trabajadores de la recolección de residuos de Pueblo Andino fueron protagonistas de un gesto que merece ser contado. Detectaron a un niño con autismo que caminaba solo junto a la ruta 26, avanzaron despacio para cuidarlo, pidieron ayuda y colaboraron para que se reencontrara con su mamá. Un vecino que presenció la escena decidió agradecerles en una carta dirigida al presidente comunal, Federico Martello. En el Día del Trabajador Municipal, sus palabras ponen en valor a quienes, detrás de una tarea cotidiana, demostraron el compromiso de cuidar a su comunidad: “Gracias a esos tres héroes sin capa”.

Un camión recolector avanzaba muy despacio por la ruta 26 n Pueblo Andino. Detrás, un vecino que iba a trabajar intentaba entender qué ocurría y buscaba una oportunidad para continuar su camino. Pero una pequeña silueta junto a la banquina cambió su mirada: Los trabajadores estaban cuidando a un niño que caminaba solo, en pijama, cerca de los pastizales.

La escena quedó plasmada en una carta fechada el 7 de noviembre y dirigida al presidente comunal de Pueblo Andino, Federico Martello. Su autor prefirió dejar su nombre en segundo plano para destacar la actitud de los tres empleados de la recolección de residuos.

Según relató, el episodio ocurrió el viernes pasado, apenas pasadas las seis de la mañana. Al advertir la presencia del pequeño con autismo, comprendió que la marcha lenta del camión tenía un propósito: Acompañarlo y mantenerse atentos para evitar que sufriera algún daño.

“Aquel camión de basura, con esos recolectores, marchaba junto al pequeño, observándolo, vigilándolo y cuidando que nada malo le pase”, expresó el vecino.

De acuerdo con el testimonio, los propios trabajadores habían convocado a la Policía y a la Guardia Urbana. Cuando los agentes llegaron, los recolectores aportaron información para ayudar a localizar a la familia. Uno de ellos guio a los uniformados hasta una vivienda del pueblo, donde encontraron a la madre y facilitaron el reencuentro con su hijo.

Para quien observaba, aquella intervención convirtió una mañana habitual en una historia de solidaridad y compromiso. En su mensaje, destacó que los trabajadores priorizaron el cuidado del niño y valoró a las personas detrás de una tarea cotidiana que muchas veces recibe más cuestionamientos que reconocimientos.

El presidente comunal de Pueblo Andino, Federico Martello, no dudó en trasladar la historia a IRÉ destacando que hoy en el marco del 8 de noviembre cuando se celebra el Día del Trabajador Municipal hay historias cotidianas que marcan la diferencia y las hacen quienes habitan cada día con responsabilidad sus tareas para la comunidad.

En ese sentido, el autor de la carta no dudó en destacar: “Esos son los trabajadores comunales que quiero en las calles de mi pueblo”, escribió. Y cerró con una dedicatoria para quienes, aquella mañana, hicieron mucho más que cumplir su recorrido: “Gracias a esos tres héroes sin capa y feliz día”.