La publicación de una vecina de Pueblo Andino generó repercusión en redes sociales luego de denunciar que dos ñandúes que tenía en su propiedad serían trasladados a un refugio, tras una denuncia anónima que habría activado un operativo policial.
Silvana Scerra contó que junto a su familia tiene una vivienda en la localidad desde hace 40 años y expresó su malestar por la situación. “Hace 15 años que están en el pueblo”, señaló sobre los animales, al tiempo que aseguró que los ñandúes estaban en buen estado, con atención veterinaria y cuidados permanentes.
Ante la situación, el presidente comunal de Pueblo Andino, Federico Martello, aclaró que ni él ni la Comuna tuvieron participación alguna en la denuncia ni en la decisión de retirar a los animales.
“Primera aclaración: Yo, Federico Martello, ni nadie de la comuna tiene absolutamente nada que ver con esto”, expresó el mandatario comunal, quien explicó que recibió este miércoles por la mañana a los propietarios de los ñandúes para interiorizarse sobre el caso.
Según indicó, una denuncia anónima realizada al 911 habría generado la intervención de autoridades de Cañada de Gómez, que luego se comunicaron con la policía local. A partir de allí, se activó un protocolo relacionado con la tenencia de animales que no están permitidos como mascotas.
Martello manifestó su apoyo a los propietarios y cuestionó la situación, al considerar que los animales llevan muchos años viviendo en la localidad. “Hace más de 15 años que están en el pueblo. Nunca molestaron a nadie y ahora resulta una denuncia anónima donde exigen que sean trasladados a su hábitat”, sostuvo.
Además, relató que, según lo expresado por los dueños, los ñandúes nacieron en ese lugar luego de que ellos mismos incubaran los huevos, y que cuentan con espacio suficiente para desplazarse, alimentación adecuada y controles veterinarios.
“Si los sacan de su zona, este sería su hábitat, su lugar. Hace 15 años que vienen a este pueblo”, expresó Martello, quien remarcó nuevamente que la Comuna de Pueblo Andino no realizó ninguna denuncia ni tomó intervención en la decisión de trasladar a los animales.
Mientras tanto, los propietarios buscan evitar el retiro de los ñandúes y aguardan definiciones sobre el futuro de los ejemplares.