La Cámara de Diputadas y Diputados de Santa Fe convirtió en ley el proyecto enviado por el Poder Ejecutivo para declarar la Emergencia Hídrica en toda la provincia, ante las condiciones climáticas previstas por el fenómeno de El Niño. La iniciativa ya contaba con media sanción del Senado y fue aprobada por unanimidad en ambas cámaras.
La norma busca permitir una respuesta rápida y coordinada frente a posibles lluvias extremas y excesos de agua, con la participación del Gobierno provincial, municipios, comunas y organismos vinculados a la prevención y la emergencia.
La presidenta de la Cámara baja, Clara García, destacó la sanción y explicó que Santa Fe se encuentra ante un fenómeno climático que puede generar lluvias de gran intensidad. En ese sentido, señaló que la provincia viene trabajando desde comienzos de año con obras públicas, pero que la nueva ley permitirá poner en marcha rápidamente trabajos adicionales cuando sean necesarios.
Entre las acciones contempladas mencionó alteos de rutas, limpieza de canales, mejoras en caminos rurales y el traslado de personas y animales ante situaciones que puedan representar un riesgo.
“Queremos prevenir y actuar sin demoras de manera articulada en el territorio, y rindiendo cuenta de lo hecho”, sostuvo García, quien remarcó que la emergencia fue aprobada por unanimidad y que contempla mecanismos de control sobre las acciones que se desarrollen.
La legisladora también destacó la importancia de la coordinación con los gobiernos locales y las instituciones que trabajan en la prevención. Según explicó, la respuesta frente a un evento climático de estas características requiere la participación de Protección Civil, Obras Públicas, Bomberos Voluntarios, comités de cuenca, municipios y comunas.
García advirtió además que especialistas meteorológicos calificaron al fenómeno de El Niño vigente como grave a muy grave, por lo que consideró fundamental avanzar con trabajos preventivos y mantener una coordinación permanente ante posibles contingencias.
La Emergencia Hídrica tendrá alcance en todo el territorio santafesino y regirá hasta el 30 de abril de 2027, con la posibilidad de una prórroga de otros seis meses en caso de que las condiciones climáticas lo requieran.
La medida apunta así a que la Provincia y los gobiernos locales puedan anticiparse a los efectos de las lluvias intensas y actuar con mayor rapidez ante posibles inundaciones, anegamientos y otras situaciones derivadas del exceso de agua.