La provincia de Santa Fe ya aplicó 430.772 dosis de la vacuna antigripal desde el inicio de la campaña, en marzo, según informó el Ministerio de Salud. La cifra representa un 21 % más de vacunados en comparación con el mismo período del año pasado, cuando se habían registrado 356.265 aplicaciones.
De acuerdo con los datos oficiales del Programa Ampliado de Inmunización, la estrategia ya alcanzó a más de la mitad de la población objetivo, integrada por los grupos de mayor riesgo frente a las complicaciones de la gripe.
Entre quienes más recibieron la vacuna se encuentran las personas de entre 2 y 64 años con factores de riesgo, con 154.071 dosis aplicadas, seguidas por los mayores de 65 años, que suman 140.935 vacunados. También fueron inmunizados 50.846 trabajadores de la salud, 44.522 niños de entre 6 meses y 2 años, 17.807 embarazadas y puérperas y 22.591 integrantes del personal esencial.
La ministra de Salud, Silvia Ciancio, destacó que la decisión de adelantar la campaña permitió preparar con anticipación la temporada invernal. Además, señaló que el avance fue posible gracias al trabajo de los equipos de salud que sostienen la vacunación en hospitales, centros de salud y operativos territoriales en toda la provincia.
Por su parte, la directora de Prevención y Promoción de la Salud, Analía Chumpitaz, explicó que, aunque se observa una disminución en la circulación de la influenza A tras el receso invernal, es fundamental mantener la vacunación para evitar cuadros graves e internaciones.
La funcionaria también indicó que en las últimas semanas se registró un aumento de la circulación del virus sincicial respiratorio (VSR), aunque permanece estable, al igual que los casos de Covid-19. Recordó que también existen vacunas para prevenir complicaciones, como la que se aplica a embarazadas durante el último trimestre para proteger a los recién nacidos frente al VSR.
Recomendaciones para prevenir enfermedades respiratorias
El Ministerio de Salud recordó la importancia de mantener las medidas de prevención, entre ellas:
- Lavarse las manos con frecuencia.
- Ventilar los ambientes.
- Cubrirse con el pliegue del codo al toser o estornudar.
- No compartir elementos de uso personal.
Además, ante la aparición de fiebre alta, tos o dolores musculares, se recomienda permanecer en el hogar y evitar el contacto con otras personas hasta al menos 24 horas después de que desaparezca la fiebre. Durante los primeros cinco días de síntomas también se deben extremar los cuidados, especialmente para proteger a personas con factores de riesgo.
Finalmente, desde la cartera sanitaria indicaron que es necesario acudir a una guardia médica si la fiebre persiste por más de 72 horas, aparece dificultad para respirar o se presentan signos de confusión, ya que se trata de síntomas que requieren evaluación inmediata.