El transporte público de pasajeros atraviesa un escenario de retracción en la provincia de Santa Fe. Durante julio de 2026, la cantidad de usuarios registró una caída interanual del 12,6%, según el último informe del Instituto Provincial de Estadística y Censos (IPEC).

La baja convirtió al transporte de pasajeros en el rubro de peor desempeño entre los servicios públicos relevados. En el mismo período, el índice general de servicios públicos de la provincia mostró un retroceso del 0,6% respecto de julio de 2025.

El informe también reflejó comportamientos diferentes en otras actividades: el transporte de cargas disminuyó un 3,2%, mientras que el consumo de electricidad, gas y agua creció un 2,1%. Por su parte, la circulación por peajes aumentó un 3,6%.

Menos usuarios y boletos más caros

El presidente de la Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (Fatap), Gerardo Ingaramo, sostuvo que la disminución de pasajeros se refleja en los registros de la tarjeta SUBE, que permiten medir la cantidad de viajes realizados.

El dirigente señaló que Rosario y Santa Fe llegaron a tener, entre 2003 y 2018, una cantidad de usuarios que se mantuvo relativamente estable. Según su estimación, en aquel período viajaba un 30% más de personas que en la actualidad.

Entre los factores que explican el retroceso, Ingaramo apuntó al aumento del costo del boleto y al retiro de los subsidios estatales. De acuerdo con sus cálculos, las tarifas en Rosario y Santa Fe acumularon una suba del 950% respecto del período 2020-2023.

A ese escenario se suman otras alternativas de movilidad, como las aplicaciones de transporte y las motocicletas, además del crecimiento del parque automotor. Sin embargo, el titular de Fatap remarcó que la capacidad de pago de los usuarios es uno de los principales condicionantes.

Cambios en el servicio y menos colectivos

La reducción de pasajeros también repercutió en la cantidad de unidades disponibles. Según Ingaramo, en 2018 había casi un 20% más de colectivos en servicio que en la actualidad.

Frente a la menor demanda, las empresas ajustaron las frecuencias. El representante del sector reconoció que la prestación actual no alcanza los niveles que consideran necesarios.

La inseguridad es otro de los aspectos mencionados, especialmente durante la noche. Según explicó, parte de los usuarios opta por aplicaciones de transporte para evitar las esperas en las paradas en determinados horarios.

El reclamo por los subsidios al interior

Ante la caída de pasajeros y el incremento de los costos operativos, Fatap planteó alternativas para contener nuevos aumentos del boleto. Entre ellas, propuso eliminar impuestos al gasoil por unos $400 por litro, una medida que, según indicó Ingaramo, no tuvo avances.

El dirigente también reclamó la implementación de un fondo compensador para el transporte del interior y cuestionó las diferencias en el esquema de asistencia estatal entre el Área Metropolitana de Buenos Aires y las provincias.

En ese sentido, mencionó los casos de Mendoza y Neuquén, donde los gobiernos provinciales participan del financiamiento del sistema.

El panorama expone uno de los principales desafíos del transporte público santafesino: sostener la prestación frente a una demanda en retroceso, tarifas más elevadas y costos que presionan sobre el funcionamiento de las empresas.