El Gobierno de Santa Fe informó que, a través del programa Santa Fe Pesa, ya realizó 687 operativos de control de cargas en rutas provinciales y nacionales desde el inicio del año. Como resultado, se fiscalizaron 9.927 camiones, se labraron 438 actas por exceso de peso y se detectó un total de 1.638 toneladas de sobrecarga, una situación que genera un fuerte impacto sobre la infraestructura vial.

La iniciativa es llevada adelante en conjunto por la Dirección Provincial de Vialidad (DPV) y la Agencia Provincial de Seguridad Vial (APSV), con el objetivo de reducir el deterioro prematuro de rutas y puentes provocado por el tránsito de vehículos que exceden los límites permitidos.

El ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, sostuvo que “construir una ruta y no controlar el peso de los vehículos que la transitan es como renovar una casa y dejar la gotera”, y remarcó que los controles son fundamentales para proteger la inversión pública.

“No alcanza con hacer rutas nuevas si no cuidamos las que ya tenemos”, afirmó el funcionario.

Por su parte, el administrador general de Vialidad Provincial, Pablo Seghezzo, destacó que la fiscalización busca generar un cambio cultural en materia de transporte de cargas.

“La cultura del control de cargas está instaurada en países vecinos, pero en Argentina no la tenemos. Santa Fe quiere marcar la diferencia”, señaló.

Además, precisó que solo durante mayo se realizaron 155 operativos, se inspeccionaron 1.145 camiones, se confeccionaron 96 actas y se detectaron 337 toneladas de exceso de carga.

Según explicó Seghezzo, esas toneladas adicionales no representan únicamente una infracción, sino que provocan daños concretos en la estructura de las rutas, las bases de los caminos y los puentes, reduciendo significativamente su vida útil.

Los camiones con arena y piedra encabezan las infracciones

De acuerdo con los datos oficiales, las mayores infracciones corresponden a camiones que transportaban arena y piedra, seguidos por vehículos que trasladaban cereales y oleaginosas, como maíz, soja y girasol, además de maquinaria agrícola y hormigón.

Los controles se realizan en distintos corredores estratégicos de la provincia y son itinerantes, una modalidad que busca evitar que los transportistas esquiven los puestos de fiscalización.

En promedio, el programa desarrolla más de 130 operativos mensuales, con equipos de la DPV y la APSV trabajando de manera coordinada en diferentes horarios y rutas de mayor circulación de cargas.

Controlar para preservar las obras

Desde el Gobierno provincial explicaron que Santa Fe Pesa forma parte de la estrategia integral de inversión en infraestructura vial impulsada por la gestión de Maximiliano Pullaro.

Mientras la Provincia avanza con obras de repavimentación, reconstrucción de rutas y construcción de puentes, los controles de peso buscan evitar que esas inversiones se deterioren rápidamente por el paso de camiones con sobrecarga.

Para las autoridades, la lógica es clara: reparar una ruta pierde efectividad si luego circulan vehículos que exceden los límites permitidos, ya que el daño sobre la calzada crece de manera exponencial.

Con más de 1.600 toneladas de exceso detectadas en apenas cinco meses, el Gobierno considera que el programa ya muestra resultados concretos en la protección de la red vial santafesina.