A más de dos meses del asesinato del policía Eduardo Damián López, ocurrido tras la final de la Liga Cañadense de Fútbol en Carcarañá, la causa tuvo un nuevo giro: uno de los dos imputados quedó en libertad bajo una serie de restricciones.
Se trata de Agustín Amarilla, a quien el juez Guillermo Lanfranco Pari le concedió el cese de la prisión preventiva efectiva. La medida fue cuestionada por el fiscal Juan Pablo Baños, quien confirmó que apelará la resolución.
Qué decidió la Justicia
Según trascendió, Amarilla deberá fijar domicilio en la vivienda de su madre, en Carcarañá, y tendrá restringida su circulación. Solo podrá salir de la ciudad para presentarse a firmar ante la Oficina de Gestión Judicial.
Además, el juez le impuso una fianza de dos millones de pesos y le prohibió mantener contacto con los testigos de la causa. De esta manera, continuará sujeto al proceso, aunque ya no permanecerá detenido en prisión preventiva.
La situación procesal de los dos acusados quedó así diferenciada. El otro imputado, Julio César Zalazar, continúa detenido, luego de que a comienzos de agosto la Cámara de Apelaciones confirmara su prisión preventiva por 120 días.
La Fiscalía cuestionó la decisión
El fiscal Juan Pablo Baños consideró que la resolución fue “apresurada” y contradictoria con lo dispuesto durante la audiencia imputativa del pasado 3 de julio.
Según explicó, en aquella oportunidad se había otorgado a la Fiscalía un plazo de cuatro meses —hasta el 29 de octubre— para reunir nuevos elementos que permitieran avanzar en la investigación y determinar la responsabilidad de los dos imputados.
Durante ese período se realizaron entrevistas y otras medidas vinculadas con la identificación de los acusados. Sin embargo, el juez entendió que los elementos reunidos hasta el momento no alcanzaban para sostener la prisión preventiva efectiva de Amarilla.
Por eso, Baños anticipó que recurrirá la decisión ante la Cámara para intentar revertir la medida.
Cómo fue el crimen de Damián López
El asesinato ocurrió el 28 de junio, luego de la final de la Liga Cañadense entre Cremería de Carcarañá y Sportivo Las Parejas, disputada en Carcarañá.
López se encontraba realizando tareas adicionales de seguridad cuando, según la investigación, un grupo de simpatizantes comenzó a atacar a los policías con piedras, gomeras y otros objetos contundentes.
La situación se agravó cuando más hinchas ingresaron al sector donde estaban los efectivos, que quedaron ampliamente superados en número.
De acuerdo con la acusación fiscal, Zalazar habría tomado una barra de hierro y la habría clavado en la zona inferior izquierda del cráneo de López. La Fiscalía sostiene que, inmediatamente después, Amarilla habría empujado la barra para profundizar la lesión.
El policía cayó al suelo y comenzó a convulsionar. Fue trasladado inicialmente al Samco de Carcarañá y posteriormente al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez de Rosario, donde falleció el 29 de junio.
Una investigación que continúa
La Fiscalía sostiene que la agresión fue protagonizada por un grupo y que podrían existir más personas involucradas. Por eso, la investigación continúa con el objetivo de identificar a otros participantes del ataque.
En ese marco, permanece vigente una recompensa de $25 millones para quienes puedan aportar información que permita establecer quiénes participaron del crimen. Sin embargo, desde la Fiscalía señalaron que hasta el momento los aportes recibidos estuvieron por debajo de las expectativas.
Mientras tanto, la familia de López volvió a pedir que aquellas personas que estuvieron presentes durante el ataque y puedan aportar información se presenten ante la Justicia y rompan el silencio.