Nacido en Rosario, pero criado en Oliveros, Brian Romero se define como una persona tranquila, con vocación por escuchar y ayudar a los demás. Asegura que disfruta del aprendizaje constante y que intenta terminar cada día con alguna enseñanza nueva, por más pequeña que sea.
Sin embargo, reconoce que el camino hasta llegar a ese presente estuvo lejos de ser sencillo. Cuenta que atravesó momentos muy difíciles y que el apoyo de su madre y de sus hermanos fue fundamental para salir adelante.
También destaca la influencia que tuvo Oliveros en su formación. Explica que los valores que recibió de su familia, de sus vecinos y de los amigos con los que creció fueron determinantes en la persona que es hoy, y remarca que todavía mantiene ese vínculo con la gente del pueblo.
Cuando el fin de semana era una forma de escapar
Durante una etapa de su vida, Brian esperaba la llegada del fin de semana para intentar dejar atrás los problemas. Relata que buscaba refugiarse en las salidas, el alcohol y otras conductas que, en ese momento, creía que le permitían desconectarse de la realidad.
Con el tiempo comprendió que esa forma de enfrentar las dificultades solo las postergaba y que, cuanto más evitaba resolverlas, más pesaban sobre su vida.
“Pensaba que era una buena forma de escapar de todo, pero los problemas seguían ahí y cada vez se acumulaban más. En algún momento tenés que enfrentarlos porque terminás mal.”
El momento que cambió su vida
El punto de inflexión llegó cuando su madre debió ser sometida a una operación de urgencia por un problema en la cabeza.
Ese episodio, explica, lo llevó a replantearse muchas cosas y a tomar la decisión de cambiar antes de que las circunstancias lo obligaran a hacerlo. Según relata, en ese proceso encontró un fuerte apoyo en su fe y comenzó a trabajar diariamente en transformar su manera de pensar y actuar.
“Tuve que decir: ‘Hasta acá llegamos. Vamos a cambiar antes de que la vida nos cambie’.”
Empezar por uno mismo
Brian asegura que el primer paso de ese cambio no fue modificar su entorno, sino aprender a tratarse de otra manera.
Explica que antes era muy duro consigo mismo, que se reprochaba constantemente los errores y que vivía instalado en la queja. Con el tiempo entendió que debía cambiar el diálogo interno para poder transformar también su forma de relacionarse con los demás.
Entre las personas que más lo inspiraron menciona, sin dudarlo, a su madre. Destaca su fortaleza para salir adelante a pesar de los golpes que le dio la vida y asegura que sigue siendo el ejemplo del que más aprende.
Videos con un propósito
Aunque admite que todavía le cuesta exponerse públicamente, decidió comenzar a publicar contenido porque sintió que su experiencia podía servirle a otras personas.
Su objetivo, explica, no es buscar aprobación en las redes sociales, sino llegar a quienes atraviesan momentos difíciles y necesitan una palabra de aliento para volver a creer en ellos mismos.
“Quiero que la gente vea que si yo pude, ellos también pueden.”
Brian reconoce que las críticas existen, pero asegura que prefiere concentrarse en quienes encuentran valor en sus mensajes y le escriben para contarle que sus videos los ayudaron a cambiar la forma de ver algunas situaciones.
Un mensaje para quienes sienten que no pueden
Al cerrar, deja una reflexión para quienes atraviesan momentos de incertidumbre o sienten que están estancados.
“No dejen de creer. Hay que crear hábitos sanos, aprender algo cada día y tener una dirección. Si uno no tiene un rumbo, gira durante años esperando una señal que nunca llega. La señal la tiene que poner uno mismo.”
Con esa premisa, Brian Romero continúa compartiendo su historia en las redes sociales. No pretende ofrecer fórmulas mágicas, sino transmitir, desde su propia experiencia, que incluso después de los momentos más difíciles siempre existe la posibilidad de empezar de nuevo.