La Plazoleta de Oliveros atraviesa una etapa de cambios. Durante aproximadamente dos décadas, el espacio contó con juegos de troncos que formaron parte de la infancia de varias generaciones. Sin embargo, hace algunas semanas, la comuna decidió retirarlos debido al deterioro de la madera, que se encontraba podrida y ya no podía repararse. Además, se habían registrado accidentes en los que varios chicos sufrieron fracturas.
A esos cambios se sumó la caída de un árbol histórico y centenario, que también formaba parte de la identidad del lugar. En ese contexto, esta semana las letras de la Plazoleta volvieron a llenarse de color gracias a la intervención artística de Florencia Yacuzzi, vecina de la localidad.
La propuesta nació de una idea de Ramón Martínez, conocido como Moncho, quien ya había trabajado junto a Florencia en otros proyectos para la comuna. En esta oportunidad, el objetivo fue devolverle vida a este espacio a través del color, tanto en las letras como en lo que quedó del árbol de la Plazoleta.
Moncho, además, es quien se encarga de cuidar las plantas del lugar, una tarea que acompaña esta iniciativa para renovar el espacio y mantener viva su identidad.
Así, en medio de las transformaciones de la Plazoleta, el arte aparece como una manera de darle una nueva impronta a un sitio que guarda recuerdos y forma parte de la historia cotidiana de Oliveros.