La preocupación por la seguridad en el paso a nivel de la Ruta Nacional 11, entre Villa La Ribera y Oliveros, volvió a encenderse este viernes luego de que la barrera permaneciera fuera de funcionamiento durante varias horas.

Según denunciaron desde la Comuna de Oliveros, el sistema estuvo con las barreras bajas desde la noche anterior y, ante la imposibilidad de repararlas, personal de Belgrano Cargas optó por levantarlas y sostenerlas con maderas para permitir el paso de los vehículos.

Frente a esta situación, autoridades comunales, integrantes de Protección Civil y efectivos policiales se dirigieron hasta las oficinas de Belgrano Cargas en Villa La Ribera para presentar un reclamo formal por considerar que se trata de una situación de emergencia debido al riesgo que representa sobre una de las rutas más transitadas de la región.

De acuerdo al planteo realizado por las autoridades locales, desde la empresa ferroviaria manifestaron que actualmente no cuentan con los recursos necesarios para solucionar la falla y que la única alternativa disponible es operar la barrera de manera manual cada vez que circule una formación ferroviaria.

La explicación brindada por el personal de la empresa fue que las intensas lluvias habrían afectado los sensores del sistema automático, dejando sin funcionamiento el mecanismo que permite subir y bajar las barreras de forma normal. Mientras tanto, las barreras permanecen levantadas gracias a los soportes de madera colocados de manera provisoria.

Un reclamo que se repite

La situación vuelve a poner en evidencia un problema que desde Oliveros vienen denunciando desde hace más de un año.

El 12 de junio de 2025, la Comuna había presentado una nota formal solicitando mejoras de seguridad en el paso a nivel, incluyendo la revisión del sistema de barreras, la incorporación de señalización, avisadores acústicos, mejor iluminación y otras medidas preventivas.

Sin embargo, la respuesta oficial de Belgrano Cargas llegó meses después con una postura que trasladaba gran parte de las responsabilidades al gobierno local y descartaba la ejecución de varias de las mejoras solicitadas.

El 14 de junio de este año, IRÉ volvió a reflejar que los problemas persistían, con denuncias por barreras que permanecían bajas durante horas, otras que no funcionaban correctamente y el deterioro permanente de la calzada sobre las vías.

Ahora, apenas un mes y medio después, un nuevo episodio vuelve a exponer la fragilidad del sistema y reaviva el reclamo de vecinos y autoridades, que insisten en la necesidad de una solución definitiva para evitar que una falla termine provocando una tragedia.