Este martes, a las 10.30 de la mañana, los trabajadores de la colonia psiquiátrica de Oliveros se unieron en un abrazo solidario. Visibilizaron que en los últimos años hubo al menos la pérdida de unos 40 puestos de trabajo, en los distintos sectores, y lo definieron como un “grave proceso de vaciamiento”. Remarcaron el valor de la institución que provee medicamentos a la zona y brinda asistencia a más de diez localidades a la redonda. Y puntualizaron que la falta de personal impacta directamente en la calidad de atención. Al tiempo que enfatizaron la imperiosa necesidad de reconvertir el espacio con guardias las 24 horas para toda la región. 

Fue una medida distinta, que planteó sobre todo la unión de los trabajadores. El abrazo solidario también fue un abrazo a la salud, a la proyección conjunta y a la búsqueda de respuestas colectivas. Alerta ante los últimos sucesos, que no sólo son números sino sobre todo puestos de trabajo, cuestionaron el “grave proceso de vaciamiento de personal que viene sufriendo nuestra institución desde hace ya un tiempo considerable”.

“Grave proceso de vaciamiento de personal que viene sufriendo nuestra institución desde hace ya un tiempo considerable”

Entre los puestos que desaparecieron, puntualizaron: “16 cargos de enfermería, 11 cargos administrativos que no se repusieron desde el 2016, 9 cargos profesionales desde el 2024, se han eliminado 6 cargos de servicios generales y 1 cargo de mantenimiento”. Y avanzaron: “Estos datos son cruciales para visibilizar el reclamo de nuestra Asamblea, ya que reflejan el impacto real de los recortes en nuestra capacidad de brindar una atención de calidad a los habitantes de la zona”.

Pero, además de la atención y contención de pacientes, desde el efector también brindan asistencia a más de 10 localidades a la redonda y medicación a un número similar de centros de salud.

En ese sentido, reclamaron: “Es fundamental que entendamos que recortar personal es precarizar la salud pública. La falta de personal capacitado no solo deteriora la calidad de atención que podemos brindar, sino que también afecta profundamente el derecho de cada ciudadano a acceder a servicios médicos de calidad. El vaciamiento no es una solución, sino una forma de desmantelar lo que con tanto esfuerzo hemos logrado construir a lo largo de los años”.

“Recortar es eliminar puestos de trabajo, es reducir la calidad de atención, es vulnerar derechos y es precarizar las condiciones laborales y de salud de todos los ciudadanos que dependen de esta red pública de salud”, resumieron.

“Recortar es eliminar puestos de trabajo, es reducir la calidad de atención, es vulnerar derechos y es precarizar las condiciones laborales y de salud de todos los ciudadanos que dependen de esta red pública de salud”

En consecuencia, cerraron: “Por todo esto, hacemos un llamado urgente a la solidaridad y a la acción colectiva para defender la salud pública de nuestra región. No permitamos que la falta de recursos siga deteriorando nuestra calidad de vida ¡Defendamos entre todos la salud pública!”.

El comunicado de la Asamblea

“En primer lugar, queremos expresar nuestro sincero agradecimiento por su participación en el primer “Abrazo Solidario” a nuestra querida Colonia de Oliveros. Este gesto de apoyo es fundamental para visibilizar la situación que estamos atravesando y la importancia de defender juntos nuestra institución.

Como Asamblea de Trabajadores, sentimos la responsabilidad de informar a la comunidad sobre el grave proceso de vaciamiento de personal que viene sufriendo nuestra institución desde hace ya un tiempo considerable. A continuación, detallamos algunos de los casos más preocupantes que reflejan esta realidad:

Desde el año 2022 hasta la fecha, hemos perdido:

  • Aproximadamente 16 cargos de enfermería.
  • Los puestos administrativos no se repusieron desde aproximadamente el año 2016, lo que ha generado la pérdida de 11 cargos en esta área.
  • 9 cargos profesionales no han sido renovados desde enero de 2024 hasta el día de hoy.
  • Además, se han eliminado 6 cargos de servicios generales y 1 cargo de mantenimiento.

Estos datos son cruciales para visibilizar el reclamo de nuestra Asamblea, ya que reflejan el impacto real de los recortes en nuestra capacidad de brindar una atención de calidad a los habitantes de la zona.

La Colonia de Oliveros forma parte de una extensa red de prestadores de salud a nivel provincial, y desde nuestra institución se brinda asistencia a más de 10 localidades. Además, suministramos medicación a un número similar de efectores. Sin embargo, mientras que el área de atención crece y la demanda aumenta, los recursos humanos, que son esenciales para sostener este sistema de salud pública, se ven reducidos de manera alarmante. Este vaciamiento progresivo pone en riesgo no solo la calidad de la atención, sino también la integridad del sistema de salud en nuestra región.

Es fundamental destacar el rol de nuestra institución como fuente de empleo en la zona, especialmente en un contexto donde la falta de trabajo es un problema creciente. Sin embargo, lo que está sucediendo es que la Colonia de Oliveros plantea ser transformada en un hospital polivalente de atención primaria, con una sala de guardias activas las 24 horas, lo cual es de vital importancia para los pueblos vecinos que requieren estos servicios médicos de forma urgente. Esta expansión de servicios implica una mayor demanda de personal, pero en lugar de reforzar los recursos humanos, estamos viviendo un proceso de recorte de personal que pone en peligro la viabilidad de este sistema.

Hoy en día, una consulta con un especialista en los pueblos vecinos tiene un costo aproximado de 15.000 a 20.000 pesos, lo cual es una cantidad desorbitada para muchas personas de bajos recursos en el contexto de crisis económica que estamos atravesando. Por esta razón, resulta más urgente que nunca fortalecer la salud pública, especialmente en una región como la nuestra, donde los costos de atención privada son inalcanzables para muchas familias.

Es fundamental que entendamos que recortar personal es precarizar la salud pública. La falta de personal capacitado no solo deteriora la calidad de atención que podemos brindar, sino que también afecta profundamente el derecho de cada ciudadano a acceder a servicios médicos de calidad. El vaciamiento no es una solución, sino una forma de desmantelar lo que con tanto esfuerzo hemos logrado construir a lo largo de los años.

Recortar es eliminar puestos de trabajo, es reducir la calidad de atención, es vulnerar derechos y es precarizar las condiciones laborales y de salud de todos los ciudadanos que dependen de esta red pública de salud.

Por todo esto, hacemos un llamado urgente a la solidaridad y a la acción colectiva para defender la salud pública de nuestra región. No permitamos que la falta de recursos siga deteriorando nuestra calidad de vida ¡Defendamos entre todos la salud pública!

Recortar es precarizar, y con ello no solo afectamos a los trabajadores, sino a toda la comunidad.