El Jardín de Infantes N° 97 “Río Carcarañá” de Oliveros avanza con la continuidad de la obra de un nuevo espacio cerrado que permitirá ampliar las instalaciones de la institución y contar con un lugar propio para distintas actividades educativas y comunitarias.

Según explicó la directora del establecimiento, Selene Galucci, la obra había comenzado durante una gestión anterior, etapa en la que se logró completar la estructura parabólica. Ahora, el objetivo es avanzar con la construcción de la base del futuro salón.

Actualmente se está realizando la platea, que funcionará como base y piso del espacio, con aportes del Fondo de Asistencia Educativa (FAE), mientras que la mano de obra está a cargo de la comuna de Oliveros y cuenta además con el acompañamiento de la asociación cooperadora.

Desde la institución destacaron especialmente el compromiso de la comunidad educativa, que colaboró a través de distintas iniciativas para reunir los recursos necesarios. La venta de números, pizzas, tortas para las ferias de platos y el pago de las cuotas mensuales de la cooperadora fueron algunos de los aportes que permitieron retomar el proyecto.

La intención es poder completar esta primera etapa durante el año y, posteriormente, continuar con la construcción de las paredes y avanzar hacia la finalización del espacio.

Para el jardín, contar con un salón cerrado significará una mejora importante para el desarrollo de sus actividades. Permitirá realizar actos, encuentros y celebraciones vinculadas a las infancias sin necesidad de suspenderlos o reprogramarlos ante condiciones climáticas adversas.

Además, el futuro espacio podría tener un impacto que trascienda a la institución educativa, ya que se proyecta como un lugar que pueda ser aprovechado por la comunidad de Oliveros para actividades culturales, eventos y distintos encuentros.

“Contar con un espacio cerrado para poder reunirnos y celebrar las infancias, hacer los actos y no tener que suspender y reprogramar es magnífico”, destacó la directora, quien también remarcó el valor que tendrá la obra para toda la comunidad.

“Contar con un espacio cerrado para poder reunirnos y celebrar las infancias, hacer los actos y no tener que suspender y reprogramar es magnífico”