El Jardín N.º 97 Río Carcarañá de Oliveros vivió una jornada inolvidable en la Feria de Ciencias: su proyecto “¿Y con las hojas qué?” fue seleccionado para avanzar a la instancia Nacional, que se desarrollará en Córdoba durante noviembre.

La directora de la institución, Selene Gallucci, contó la emoción que generó el anuncio después de una extensa jornada de evaluación. Alrededor de 170 expositores participaron de la feria y, en ese contexto, el equipo del Jardín 97 recibió una de las distinciones que le permite continuar en competencia.

“Dijeron Jardín 97 y no lo podíamos creer”, relató Selene sobre el momento en que anunciaron al proyecto entre los seleccionados. La institución recibió además una medalla y ya comenzó a pensar en el próximo desafío: preparar la presentación que llevará a Córdoba.

Una pregunta que se convirtió en proyecto

El trabajo que llevó al jardín hasta esta instancia nació de una pregunta cotidiana: “¿Y con las hojas qué?”. Las hojas secas que caen de los árboles se transformaron en el punto de partida para que los chicos de la sala de 4 y 5 años Azul observaran, investigaran y buscaran alternativas para reutilizarlas.

La propuesta, coordinada por la docente Claudia Fernández, se desarrolló dentro de la línea de comunidad sostenible que el jardín viene trabajando desde hace varios años. En el proceso participaron los alumnos, sus familias y docentes de la institución.

Los chicos analizaron qué ocurre cuando las hojas se acumulan y exploraron distintas posibilidades para aprovecharlas. Una de las experiencias consistió en elaborar una masa con hojas trituradas, agua, harina y pegamento. Luego de varios días de secado obtuvieron un material similar al cartón, que utilizaron para realizar tapas de cuadernos, llaveros y otras producciones.

El material también fue compartido con el Centro de Día Lagarto Juancho, donde los chicos lo utilizaron para distintas producciones artísticas.

La investigación continuó además con otras posibilidades de aprovechamiento de las hojas, como su utilización para compost y abono. A lo largo del proyecto, los alumnos también trabajaron sobre cuestiones vinculadas a la acumulación de hojas, como la presencia de insectos, la obstrucción de desagües y los riesgos asociados a su acumulación.

Los chicos también fueron protagonistas

Durante la feria, los evaluadores pudieron conocer el trabajo de los alumnos aunque ellos no estuvieran presentes. El jardín llevó una tablet con las voces de los chicos, una decisión que, según Gallucci, llamó especialmente la atención.

También destacaron el trabajo de comunicación realizado por la institución y las intervenciones de los niños en la radio. Los evaluadores habían leído el proyecto enviado previamente y valoraron especialmente la manera en que los chicos pudieron expresarse con sus propias palabras.

La instancia de evaluación también permitió conocer cuáles son los próximos pasos que imagina el jardín. Los evaluadores preguntaron cómo pensaban continuar la experiencia y qué organizaciones podrían sumarse al proyecto.

Ahora, con el reconocimiento confirmado, el Jardín 97 tiene un nuevo objetivo: prepararse para la instancia Nacional y viajar a Córdoba en noviembre.

La pregunta “¿Y con las hojas qué?” abrió el camino. Esta vez, la respuesta lleva a Oliveros mucho más lejos.