La recuperación de la antigua refinería de San Lorenzo busca convertirse en un nuevo motor de actividad económica para el Cordón Industrial. El proyecto, que contempla una inversión de US$ 400 millones, apunta a comenzar a producir en 2030 y generar exportaciones por unos US$ 500 millones anuales, con la creación de puestos de trabajo vinculados a la actividad industrial.
La iniciativa fue destacada por Horacio Marín, presidente de YPF, durante una entrevista con Cadena 3 Rosario, en la que explicó los alcances del proyecto que se desarrolla junto a Essential Energy, el holding relacionado con el empresario Federico Pucciariello. El objetivo es transformar las instalaciones que permanecían abandonadas en la primera biorrefinería de la Argentina.
El impacto económico y laboral aparece entre los principales aspectos del emprendimiento, que busca recuperar una estructura industrial estratégica y volver a integrarla al circuito productivo de San Lorenzo y las localidades vecinas. Aunque no se precisó la cantidad de empleos que se crearán, la puesta en marcha de la planta representa una expectativa de mayor actividad para el sector.
Una apuesta exportadora para la región
La planta estará orientada a la producción de combustibles de origen renovable, entre ellos el SAF, un combustible sostenible destinado a la aviación. Según las estimaciones compartidas por Marín, la producción podría traducirse en exportaciones por aproximadamente US$ 500 millones cada año.
El proyecto contempla un acuerdo comercial con la compañía energética francesa TotalEnergies para la venta de la producción futura. Ese vínculo forma parte del esquema previsto para darle salida internacional al combustible y avanzar con el desarrollo de la biorrefinería.
La inversión estimada asciende a US$ 400 millones, mientras que el inicio de la producción está previsto para 2030. La propuesta busca aprovechar las instalaciones existentes y reconvertirlas para una actividad vinculada a la transición energética.
La recuperación de una instalación industrial
Marín recordó el estado de abandono que presentaba la antigua refinería cuando comenzó a evaluar alternativas para su recuperación. A partir de esa búsqueda surgió la posibilidad de desarrollar una planta dedicada a los combustibles renovables.
Para San Lorenzo y el Cordón Industrial, la iniciativa abre una perspectiva de reactivación productiva en una zona marcada por la presencia de refinerías, terminales portuarias y empresas vinculadas al complejo agroindustrial y energético.
La generación de empleo y el ingreso potencial de divisas serán dos de los ejes centrales del proyecto, aunque su alcance definitivo dependerá de la evolución de las obras, la inversión y la puesta en marcha prevista para 2030.