El Gobierno nacional dio luz verde a uno de los proyectos industriales de mayor escala impulsados por Pampa Energía. Se trata de la construcción de un complejo para producir fertilizantes en Bahía Blanca, que demandará una inversión de US$2.693 millones y estará abastecido principalmente con gas natural de Vaca Muerta.
La aprobación fue formalizada este lunes mediante una resolución publicada en el Boletín Oficial, que incorporó a Fértil Pampa SAU al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (Rigi). La iniciativa fue considerada además un Proyecto de Exportación Estratégica de Largo Plazo, por su dimensión y su orientación hacia los mercados internacionales.
El anuncio adquiere especial relevancia para el Cordón Industrial santafesino, ya que se produce pocas semanas después del cierre definitivo de la planta de caucho que Pampa Energía tenía en Puerto General San Martín. De acuerdo con lo informado por el gremio petroquímico Soepu, más de un centenar de trabajadores acordaron retiros voluntarios y entre 20 y 25 fueron reubicados dentro de la compañía.
Qué contempla el proyecto
El nuevo complejo industrial estará ubicado en el Puerto de Ingeniero White, en Bahía Blanca, sobre una superficie aproximada de 80 hectáreas.
La obra incluirá dos plantas destinadas a la producción de urea, con una capacidad individual de 3.000 toneladas por día. A esto se sumará una planta de amoníaco con una producción estimada de 3.450 toneladas diarias.
En conjunto, las instalaciones podrán elaborar unas 6.000 toneladas de urea por día, lo que representa alrededor de 2,1 millones de toneladas anuales.
El gas natural será un componente central del proceso productivo y llegará desde Vaca Muerta, en línea con la estrategia de aprovechar el crecimiento de la producción gasífera para desarrollar nuevas industrias y generar productos con mayor valor agregado.
Una obra que se extenderá hasta 2029
La ejecución del emprendimiento está prevista para desarrollarse durante aproximadamente cuatro años. El cronograma presentado ante el Gobierno contempla trabajos desde 2026 y establece como fecha límite el 1° de diciembre de 2029 para alcanzar la inversión mínima comprometida.
De los US$2.693 millones declarados como activos computables, US$1.105 millones corresponden a la primera etapa, que se desarrollará entre julio de 2026 y diciembre de 2027 y estará concentrada principalmente en ingeniería y adquisición de equipamiento.
La construcción estará a cargo del consorcio formado por Tecnimont y SACDE, mediante un contrato EPC que incluye las distintas etapas necesarias para concretar la obra y poner en funcionamiento las instalaciones.
Una vez terminada, la planta tendrá una capacidad anual de 2,1 millones de toneladas de urea. Según la información aportada por Tecnimont, por su volumen de producción se convertiría en la mayor instalación de producción de urea de América Latina.
Participación de empresas argentinas
El proyecto también prevé una importante participación de proveedores nacionales. La documentación presentada establece que los trabajos correspondientes al componente desarrollado en tierra serán contratados íntegramente a empresas locales.
En cambio, aproximadamente el 46% de la inversión estará asociado a equipamiento y tecnología proveniente del exterior, debido a que determinados componentes no cuentan con una oferta suficiente dentro del mercado argentino.
Con la incorporación al Rigi, Fértil Pampa accederá a los beneficios previstos por el régimen en materia tributaria, aduanera y cambiaria. La resolución también establece la creación de un CUIT especial para la empresa y dispone la aplicación de los beneficios cambiarios correspondientes.
El proyecto de Bahía Blanca marca así una nueva apuesta de Pampa Energía por la industria de fertilizantes y la exportación, mientras que en el Cordón Industrial santafesino la compañía acaba de concluir una etapa con el cierre de su planta de caucho en Puerto General San Martín.