Los resultados de las pruebas PISA 2025 volvieron a poner bajo la lupa el nivel educativo argentino. Tras conocerse que el país retrocedió en Matemática, Lectura y Ciencias, el Gobierno nacional atribuyó buena parte del deterioro a las políticas implementadas durante administraciones anteriores y puso el foco especialmente en el kirchnerismo.

El planteo fue difundido por el Ministerio de Capital Humano, que destacó un dato temporal: los estudiantes evaluados tienen 15 años y comenzaron su trayectoria escolar alrededor de 2013. De esta manera, la administración de Javier Milei sostuvo que los resultados reflejan procesos educativos desarrollados durante varios gobiernos previos.

Desde la cartera nacional señalaron que las dificultades forman parte de un escenario internacional de estancamiento o retroceso en los aprendizajes, aunque remarcaron que la tendencia mundial no sería suficiente para explicar la situación particular de Argentina.

Uno de los datos que más preocupación generó fue el desempeño en Matemática. Según los resultados difundidos, aproximadamente tres de cada cuatro estudiantes argentinos de 15 años no alcanzan los conocimientos considerados básicos en esa materia. Además, el país registró en 2025 su peor desempeño de la serie comparable.

La situación también mostró un retroceso en Lectura y Ciencias respecto de la evaluación de 2022, lo que llevó al Gobierno a plantear la necesidad de modificar el rumbo del sistema educativo.

La explicación del Gobierno

En su análisis, Capital Humano sostuvo que durante años se consolidó una determinada “cultura educativa” que, según la actual gestión, contribuyó al deterioro de los aprendizajes. El comunicado oficial responsabilizó directamente a los gobiernos kirchneristas por parte de ese proceso.

El argumento del Gobierno se basa en que los jóvenes que participaron de PISA 2025 atravesaron prácticamente toda su escolaridad obligatoria antes del inicio de la gestión de Milei. Por eso, desde la administración nacional buscan diferenciar los resultados de las políticas educativas que comenzaron a implementarse desde diciembre de 2023.

De todos modos, la OCDE, organismo responsable de las pruebas PISA, no atribuye los resultados argentinos a una administración política determinada. La interpretación que vincula el desempeño de los estudiantes con las gestiones kirchneristas corresponde al Gobierno nacional.

También hubo una explicación sobre Lectura

Capital Humano hizo referencia además a un fenómeno señalado en el análisis internacional de PISA: los denominados “lectores apresurados”, estudiantes que responden rápidamente las preguntas pero registran una mayor proporción de respuestas incorrectas.

De acuerdo con el informe citado por el Gobierno, este comportamiento aumentó de manera significativa entre 2018 y 2025 y tuvo relación con la caída registrada en Lectura a nivel internacional.

Sin embargo, la propia administración nacional reconoció que este fenómeno global no alcanza para explicar por sí solo la magnitud del retroceso argentino.

Frente a este escenario, el Gobierno reivindicó sus programas de alfabetización y fortalecimiento de Matemática como parte de la estrategia que busca revertir los bajos niveles de aprendizaje y mejorar los resultados educativos en los próximos años.