Este domingo, las pastas tienen su celebración internacional. En sus distintas formas y con una amplia variedad de salsas y rellenos, se ganaron un lugar en las mesas de todo el mundo, tanto por su versatilidad como por las múltiples maneras de prepararlas.
La fecha se estableció en relación con el primer Congreso Mundial de la Pasta, realizado el 25 de octubre de 1995 en Roma, Italia. Allí, representantes de distintos países coincidieron en la importancia de promover este alimento a nivel internacional. La primera celebración del Día Mundial de la Pasta tuvo lugar en 1998 y, desde entonces, se realiza cada año el 25 de octubre.
Una tradición arraigada en Argentina
En el país, la pasta ocupa un lugar destacado en la cocina cotidiana. La influencia de la inmigración italiana contribuyó a instalar recetas y costumbres que se mantienen hasta la actualidad, con platos que suelen reunir a familiares y amigos alrededor de la mesa.
Los tallarines con tuco, los ravioles, los sorrentinos, las lasañas y los ñoquis son algunas de las variedades más elegidas. Cada preparación tiene sus particularidades y admite diferentes combinaciones, desde las salsas tradicionales de tomate hasta opciones con crema, verduras, queso o pesto.
Los almuerzos de los domingos son una de las postales más reconocibles de esta costumbre. En muchas familias, amasar, preparar una salsa casera o compartir una fuente de pastas es parte de una tradición que se transmite de generación en generación.
Un alimento con múltiples variedades
La pasta también se distingue por la diversidad de ingredientes, formas y técnicas de elaboración. Puede prepararse con distintas harinas, elaborarse de manera artesanal o industrial y servirse fresca o seca, con rellenos o sin ellos.
Su adaptación a diferentes culturas permitió que cada región desarrollara sus propias recetas y combinaciones. Así, un mismo alimento puede dar lugar a platos muy distintos según los ingredientes disponibles y las costumbres de cada lugar.
El Día Mundial de la Pasta invita a celebrar esa diversidad y a poner en valor un clásico de la gastronomía que sigue presente en las mesas de millones de personas.