El Gobierno nacional puso formalmente en marcha el proceso de privatización del Belgrano Cargas, con una licitación para concesionar por 50 años tres líneas ferroviarias de carga que actualmente están bajo la órbita de Trenes Argentinos Cargas. La medida tiene una particular relevancia para Santa Fe, especialmente para la región portuaria, ya que una de las trazas es clave para trasladar producción hacia las terminales ubicadas sobre el río Paraná.
La Línea Belgrano, de trocha angosta, conecta distintas zonas del NOA y el NEA con los puertos santafesinos. Por sus vías circulan cargas vinculadas principalmente con la actividad agropecuaria y, con el desarrollo de nuevos proyectos, también podría adquirir mayor importancia para el transporte de minerales.
La resolución que habilita el llamado a licitación fue firmada por el ministro de Economía, Luis Caputo, y contempla la concesión de 7.594 kilómetros de vías distribuidos en 16 provincias. El esquema establece una inversión objetivo cercana a los 1.000 millones de dólares y permite acceder al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) para quienes cumplan con los montos y condiciones establecidos.
Uno de los puntos centrales del proceso es que las concesiones funcionarán bajo un régimen de acceso abierto, por lo que las empresas que obtengan las vías no tendrán exclusividad sobre las cargas transportadas. Además, se establecen planes de inversiones obligatorias y una cláusula que limita la participación de empresas controladas por Estados extranjeros.
Una red que desemboca en los puertos santafesinos
Para Santa Fe, el interés está puesto especialmente en el funcionamiento de la Línea Belgrano, debido a su conexión con el complejo portuario de la región. El ferrocarril permite vincular áreas productivas alejadas de los puertos con las terminales de exportación ubicadas principalmente en el corredor del río Paraná.
En este punto, cualquier modificación en la infraestructura y en la capacidad de transporte ferroviario puede tener impacto sobre una región que concentra buena parte del movimiento de granos, subproductos y otros productos que salen al mercado internacional.
La importancia estratégica también está relacionada con la posibilidad de reducir costos logísticos y mejorar la eficiencia en el traslado de cargas hacia los puertos, en un esquema donde el transporte ferroviario resulta fundamental para complementar el movimiento por camiones y aliviar la presión sobre las rutas.
El proceso despierta interés entre distintos actores del sector privado. Según el Gobierno, existen dos grupos con especial interés: por un lado, el Grupo México, de capitales internacionales, y por otro un consorcio integrado por grandes empresas cerealeras como AGD, ACA, Bunge, Viterra, Dreyfus y Cargill.
Qué se concesiona
La privatización contempla las tres líneas que actualmente administra Trenes Argentinos Cargas, pero cada una será licitada de manera independiente.
La Línea Belgrano es considerada estratégica para el NOA y NEA y tiene especial relevancia para Santa Fe por su conexión con los puertos de la región.
La Línea San Martín, de trocha ancha, vincula la región de Cuyo con los puertos de Buenos Aires y Santa Fe.
La Línea Urquiza, de trocha media, atraviesa la Mesopotamia y tiene importancia para el intercambio comercial con los países del Mercosur.
El nuevo esquema prevé, además, una división en distintas unidades de negocio. Una empresa privada tendrá a su cargo la infraestructura ferroviaria y los inmuebles asociados, deberá realizar el mantenimiento y cobrará peajes por el uso de las vías. El Estado, en tanto, percibirá un canon por la utilización de la infraestructura, pero dejará de operar directamente los trenes.
El Gobierno sostiene que la apertura al capital privado permitirá recuperar infraestructura y aumentar la capacidad de transporte. Para Santa Fe, el resultado de ese proceso tendrá una importancia particular: el futuro de una de las principales vías ferroviarias de carga del país está directamente vinculado con el movimiento de producción que tiene como destino los puertos ubicados en el corazón de la región.