Monje vivió una jornada especial por el Día de las Infancias, con una celebración que reunió a alrededor de 300 niños y niñas junto a sus familias en la plaza principal, frente a la escuela primaria.
La actividad fue organizada de manera conjunta a partir del trabajo de la Mesa de Infancias de Monje, un espacio que permitió articular a más de una docena de instituciones de la localidad para llevar adelante una propuesta abierta y gratuita para toda la comunidad.
Durante la jornada hubo diferentes espacios y actividades pensadas para las distintas edades. Uno de los momentos destacados fue un espectáculo con temática vinculada al cuidado del medio ambiente, además de propuestas deportivas con la participación de los clubes locales.
También se desarrollaron actividades lúdicas, una fábrica de títeres, maquillaje artístico y el espacio de “pelos locos”, en el que participaron jóvenes del taller de peluquería del programa Nueva Oportunidad.
La Biblioteca y distintas iglesias de la localidad también formaron parte de la propuesta con espacios de cuentos, mientras que el Punto Violeta participó de la fábrica de títeres. Además, hubo un taller de arte y masas destinado a la primera infancia.
La celebración incluyó música, una búsqueda del tesoro y distintos juegos en los que pudieron participar tanto los chicos como sus familias. Hacia el cierre, incluso surgieron de manera espontánea algunas actividades propuestas por los propios asistentes.
Uno de los aspectos destacados de la jornada fue que no hubo ningún tipo de comercialización. A partir de un criterio acordado en la Mesa de Infancias, se decidió que no hubiera puestos de venta ni vendedores, con el objetivo de garantizar que todas las familias pudieran disfrutar de la celebración de manera gratuita y accesible.
También se organizó un circuito seguro para bicicletas. Para ello, se cerraron al tránsito las calles que rodeaban la manzana de la plaza, permitiendo que los niños pudieran circular con sus propias bicicletas o utilizar algunas facilitadas por la Comuna.
Durante el encuentro se entregó chocolatada, facturas y tortas para todos los presentes, tanto niños como adultos, además de una merienda para compartir en familia.
Como cierre, cada niño y niña recibió una bolsita con golosinas como recuerdo de una jornada que tuvo como eje principal celebrar las infancias y fortalecer los espacios de encuentro comunitario.