La historia de Gustavo, un vecino de Maciel, no comenzó ahora. Desde hace aproximadamente una década convive con problemas en sus piernas, úlceras e infecciones que fueron deteriorando su salud. Hace unos cuatro años debieron amputarle varios dedos de uno de sus pies a raíz de una infección. Desde entonces, atravesó distintas intervenciones y tratamientos, pero las dificultades volvieron a aparecer.
Actualmente, una nueva infección afecta el pie y los médicos evalúan una nueva cirugía. La familia todavía no sabe si será necesario amputar parte del pie. La situación se vuelve todavía más compleja por su delicado estado cardíaco: Según explicó su familia a IRÉ, su corazón funciona aproximadamente al 30% de su capacidad y tiene las arterias comprometidas, por lo que ya no pueden realizarle nuevas intervenciones.
Por ese motivo, incluso una cirugía representa un enorme riesgo. Los médicos no pueden anestesiarlo completamente con normalidad porque su corazón podría no resistir el procedimiento, por lo que buscan distintas alternativas para tratar la infección y evitar que el cuadro avance.
Gustavo también es diabético insulinodependiente, necesita medicación de manera permanente y tiene stents en las piernas. Además, debe viajar todas las semanas para realizarse controles médicos, lo que implica gastos que para su familia son cada vez más difíciles de afrontar.
A lo largo de estos años, Gustavo también atravesó momentos muy delicados. Según contó, llegó a estar en coma antes de la pandemia, además de haber pasado por numerosas cirugías y complicaciones derivadas de sus enfermedades.
A pesar de todo, Gustavo sigue luchando. Tiene 57 años y hace años que enfrenta una situación de salud extremadamente compleja. Su familia destaca su fortaleza y la manera en que continúa adelante pese a las dificultades.
Ahora, además del tratamiento, necesitan conseguir una bota ortopédica que le permita caminar y afrontar otros gastos relacionados con su atención médica, los medicamentos y los constantes viajes.
Gustavo vive de una pensión de alrededor de $100.000 mensuales y, debido a su estado de salud, no puede trabajar. Por eso, su hija Agustina Ortega decidió pedir ayuda y organizar una rifa solidaria para reunir fondos que permitan afrontar esta nueva etapa.
Para poder realizarla, la familia necesita conseguir premios donados por comercios, emprendimientos o particulares que quieran sumarse y colaborar. También reciben cualquier aporte económico que pueda ayudar a cubrir los gastos que genera el tratamiento de Gustavo.
Quienes puedan colaborar o quieran donar un premio para la rifa pueden comunicarse con Agustina al 3476 52-3663.
También se puede ayudar mediante los siguientes alias:
- agus.alma24 — a nombre de Agustina Ortega
- elpanque2020 — a nombre de Gustavo Ortega
Detrás de esta campaña hay una familia que lleva años acompañando a Gustavo en una lucha que parece no dar tregua. Hoy necesitan una mano para afrontar una nueva complicación, conseguir los elementos que necesita y continuar con su tratamiento.
Cualquier colaboración, por pequeña que sea, puede significar mucho para Gustavo y su familia. Y para quienes puedan aportar un premio para la rifa, también puede ser una manera concreta de ayudar a que esta campaña solidaria pueda ponerse en marcha.