La Universidad Nacional de Rosario puso en funcionamiento su nueva planta pública de producción de alimentos, ubicada en el predio deportivo de calle Francia al 700. El espacio tendrá capacidad para elaborar unas 320 mil raciones anuales que serán destinadas principalmente a sectores vulnerables de Rosario y la región.

El proyecto comenzó a gestarse hace más de cinco años, pero había quedado frenado por la falta de recursos para adquirir la maquinaria necesaria. La inversión en equipamiento rondaba los 300 mil dólares y finalmente pudo concretarse a partir del aporte de más de 15 empresas privadas, que financiaron cerca del 85% del equipamiento.

Un alimento nutritivo para comedores

La planta producirá guisos nutritivos disecados, que serán distribuidos mediante un trabajo articulado con la red de comedores comunitarios de Rosario y de la provincia de Santa Fe.

El rector de la UNR, Franco Bartolacci, destacó el rol que la universidad decidió asumir frente a la situación alimentaria y cuestionó que existan personas sin acceso garantizado a un plato de comida en un país con una fuerte capacidad de producción de alimentos.

“Siempre creí que es una inmoralidad que en un país que tiene la capacidad productiva en materia de alimentos que tiene la Argentina, haya gente que no tenga garantizado un plato de comida sobre su mesa”, sostuvo Bartolacci.

En ese sentido, el rector remarcó que la universidad debía involucrarse y hacer su parte para contribuir a enfrentar la problemática.

También será un espacio de formación e investigación

Más allá de la producción de alimentos, la nueva planta tendrá un perfil educativo y científico. El espacio funcionará como planta piloto para estudiantes de distintas facultades, que podrán realizar allí prácticas profesionalizantes vinculadas a sus carreras.

Además, contará con un laboratorio destinado al desarrollo de nuevas investigaciones y productos alimenticios, incorporando la producción de alimentos a las actividades académicas de la universidad.

Con la puesta en marcha de la planta, la UNR se convirtió en la tercera universidad pública del país en contar con una iniciativa de estas características, detrás de la Universidad Nacional del Litoral y la Universidad Nacional de La Plata.

Desde la universidad también plantearon la posibilidad de articular la producción entre las tres instituciones. Según estimó Bartolacci, si trabajaran de manera conjunta podrían alcanzar una capacidad de aproximadamente 2,5 millones de raciones por año.

“Para conseguir que las cosas sucedan hay que juntar las puntas de un mismo lazo y si el objetivo es noble como el de contribuir a terminar con el hambre en la Argentina, es mucho más valorable todavía”, sostuvo el rector.