Hay momentos que trascienden un acto, un corte de cintas o el regreso de una fábrica. Este miércoles, en Díaz, la vuelta de Sudamericana de Lácteos fue mucho más que el reinicio de una producción: representó recuperar una parte de la historia de la localidad y renovar la esperanza de cientos de familias.
Después de permanecer más de seis meses sin actividad, la planta volvió a abrir sus puertas bajo una nueva administración y retomó la elaboración de queso barra. El regreso estuvo acompañado por autoridades nacionales, provinciales, departamentales y comunales, además de trabajadores y representantes de la empresa.
La ceremonia comenzó pasadas las 13 horas y tuvo como protagonistas a Pablo González, nuevo titular de Sudamericana de Lácteos, y Luis Juárez, gerente de planta, quienes encabezaron este nuevo comienzo.
Durante el acto también estuvieron presentes Roald Báscolo, ministro de Trabajo de Santa Fe; Ignacio Mántaras, secretario de Agricultura y Ganadería de la provincia; Sebastián Alconada, director nacional de Lechería; Leonardo Diana, senador del departamento San Jerónimo; y Juan José González, presidente de la Comuna de Díaz.
Los discursos tuvieron un tono marcado por la expectativa que genera volver a poner en funcionamiento una planta que durante años formó parte de la vida productiva de la localidad. Después llegó uno de los momentos más esperados: el corte de cintas que oficializó la reapertura y dio paso a una recorrida por las instalaciones.
El regreso del trabajo
La nueva etapa contempla inicialmente el procesamiento de unos 100.000 litros de leche por día para la producción de queso barra. Cerca del 70% de lo elaborado estará destinado a la exportación, mientras que el restante 30% se comercializará en el mercado interno.
Pero detrás de esos números hay una noticia todavía más importante para Díaz: se preservarán 78 puestos de trabajo. En el comienzo de las operaciones se aplicará un esquema de turnos rotativos y reducción de la jornada laboral.
Además, la nueva administración comenzó a avanzar en la regularización de los salarios que acumulaban meses de atraso, a partir de un acuerdo alcanzado con el gremio.
La reapertura de Sudamericana de Lácteos representa así una noticia que va más allá de la actividad industrial. Es el regreso de trabajadores a una planta que durante meses permaneció en silencio, es la recuperación de una fuente de empleo y es, sobre todo, una señal de que siempre puede existir un nuevo comienzo.
Este miércoles, en Díaz, volvió a sonar una fábrica que forma parte de su identidad. Y con eso también volvió algo que había quedado en pausa: el orgullo de ver una empresa histórica nuevamente de pie y la esperanza de un futuro con más trabajo y producción para toda la región.