Lionel Messi volvió a Rosario. El capitán de la Selección Argentina aterrizó este viernes a las 7 de la mañana en el Aeropuerto Internacional Islas Malvinas, luego de viajar desde Fort Lauderdale, Estados Unidos, y rápidamente partió hacia su casa en Funes.
El rosarino llegó acompañado por Antonella Roccuzzo, sus hijos y su mamá Celia, en medio de una enorme expectativa por su regreso a la ciudad que lo vio nacer y donde volverá a pasar los días previos a una cita que tendrá un significado especial.
La Selección Argentina jugará este sábado 3 de octubre a las 21 frente a Burkina Faso, en el estadio Monumental. Messi, en principio, fue reservado por Lionel Scaloni para la última presentación de esta ventana de amistosos, aunque su llegada anticipada al país volvió a despertar la posibilidad de que pueda acompañar al equipo desde el estadio.
Pero todas las miradas están puestas, principalmente, en lo que ocurrirá el martes 6 de octubre. Ese día, desde las 20 y también en el Monumental, Argentina enfrentará a Benín en un encuentro preparado especialmente para homenajear al capitán.
Con las localidades agotadas y a apenas unos días de esa noche, empieza a sentirse con mayor fuerza algo que durante mucho tiempo pareció lejano: la despedida de Messi de la Selección Argentina.
Y para Rosario, su regreso tiene además otro significado. El 10 volvió a su ciudad justo cuando comienza la cuenta regresiva para una jornada histórica, de esas que todos quieren vivir pero que, al mismo tiempo, nadie quiere que llegue.