Gabriel Carrizo es de Oliveros, tiene 49 años y encontró en el running una nueva pasión que lo llevó mucho más lejos de lo que imaginaba cuando comenzó a correr carreras de calle. Lo que empezó como una alternativa al fútbol terminó convirtiéndose en un desafío personal que hoy lo tiene como el único corredor de la provincia de Santa Fe clasificado entre los mejores 15 de Argentina en la modalidad Backyard.

“Jugaba al fútbol y después me di cuenta de que ya estaba grande para jugar y tenía miedo de golpearme”, contó Gabriel. Así fue como comenzó a correr junto a compañeros y, poco a poco, se animó a participar en carreras de 5, 10 y 15 kilómetros.

Con el tiempo, la exigencia fue aumentando. Llegaron los 21 y 42 kilómetros en Rosario y luego una experiencia internacional en Foz do Iguaçu, donde participó de una competencia que une la represa de Itaipú con las Cataratas.

En ese recorrido también apareció una figura fundamental: Su entrenadora, Nancy Iñate, quien lo acompaña desde sus primeros pasos en el running.

Un desafío que exige resistencia y cabeza

La Backyard es una modalidad de origen estadounidense que tiene una particularidad: los corredores deben completar una vuelta de 6,7 kilómetros dentro de una hora.

Una vez terminada, utilizan el tiempo restante para comer, descansar, cambiarse o ir al baño. Pero cuando comienza la siguiente hora, deben estar nuevamente en la línea de largada para completar otra vuelta.

Y así, una y otra vez.

El ganador es simplemente el último corredor que queda en competencia.

Gabriel ya había probado este formato en dos oportunidades. En la primera logró completar 11 vueltas y terminó con fuertes calambres. En la siguiente llegó hasta las 24 vueltas. Pero este año decidió ir por mucho más.

Su objetivo era conseguir la clasificación entre los mejores 15 corredores de Argentina. Para lograrlo necesitaba alcanzar al menos 33 vueltas, equivalentes a 33 horas de competencia.

Lo consiguió y fue incluso un poco más allá.

En junio viajó hasta Concepción del Uruguay, donde completó 34 vueltas en 34 horas, recorriendo aproximadamente 228 kilómetros.

Ese resultado le permitió convertirse en el único representante de la provincia de Santa Fe clasificado para la instancia que reunirá a corredores de distintos lugares del mundo.

El próximo desafío, en octubre

Ahora Gabriel tiene por delante un nuevo objetivo. El próximo 17 de octubre viajará a Adrogué, en la provincia de Buenos Aires, para participar de la competencia en la que los corredores clasificados competirán de manera simultánea con participantes de alrededor de 70 países.

Después de haber recorrido 228 kilómetros en 34 horas, el desafío será volver a llevar los límites un poco más lejos.

Pero para Gabriel, correr no se trata solamente de kilómetros, tiempos o competencias. También es una forma de transformar la vida cotidiana.

“Hay días que son cansadores, te cambiás y vas a un día malo y, sin embargo, te ponés las zapatillas y salís a correr”, explicó.

Y dejó un mensaje para quienes todavía no se animaron a dar el primer paso: “Correr te cambia la vida”.

Para él, el deporte también significa conocer personas, descubrir lugares y volver a conectarse con la sociedad. Una historia que comenzó dejando el fútbol por miedo a las lesiones y que hoy lo encuentra preparado para representar a Santa Fe en uno de los desafíos de resistencia más exigentes del running.