Lo que muchas veces termina en la pileta o entre los residuos puede tener una nueva oportunidad. En ese sentido, el Museo del Río Paraná continúa acompañando el trabajo de Programa ESPUMA, una cooperativa que recupera aceite de cocina usado y lo transforma en productos de limpieza biodegradables.

En el marco de esta iniciativa, el Museo funciona como punto de acopio, recibe el aceite recolectado por la comunidad y luego lo acerca a la cooperativa para su tratamiento y reutilización.

Entre los últimos aportes se recuperaron 378 litros de aceite de cocina usado. De acuerdo con el informe de impacto de ESPUMA, esa cantidad equivale a un impacto estimado de 378.000 litros de agua puestos a resguardo de una posible contaminación, tomando como referencia que un litro de aceite puede afectar hasta 1.000 litros de agua.

Además, el volumen recolectado tendría capacidad para convertirse en alrededor de 5.040 jabones biodegradables, según el cálculo de la cooperativa, que estima una producción de 10 jabones por cada 750 mililitros de aceite.

Una iniciativa que combina reciclaje y trabajo cooperativo

ESPUMA es una cooperativa de trabajo integrada por 17 personas que desarrolla un proceso de recuperación y transformación de aceite usado, convirtiendo un residuo cotidiano en un nuevo producto.

Desde el Museo del Río Paraná remarcaron que el resultado es posible gracias al aporte de quienes separan el aceite en sus hogares y lo acercan al punto de recolección.

La propuesta apunta así a promover hábitos simples con impacto ambiental: recuperar, transformar y cuidar.

Quienes quieran sumarse pueden llevar su aceite de cocina usado al Museo del Río Paraná, para que sea incorporado nuevamente a este circuito de recuperación.

Cada aporte permite evitar que el aceite termine contaminando el agua y, al mismo tiempo, acompaña el trabajo de una cooperativa que le da una nueva utilidad a un residuo que todavía puede ser aprovechado.