El cierre de la planta de caucho de Pampa Energía en Puerto General San Martín abrió una nueva discusión sobre el futuro productivo del Cordón Industrial. Mientras la mayoría de los trabajadores avanzó con acuerdos indemnizatorios, desde el Sindicato de Obreros y Empleados Petroquímicos Unidos (SOEPU) buscan trasladar el debate hacia una problemática que, aseguran, afecta a buena parte de la industria de la región: la falta de disponibilidad de gas.
El secretario general del gremio, Mauricio Brizuela, confirmó que la organización trabaja en un anteproyecto de ley para declarar de interés público provincial, estratégico y prioritario el tramo Salliqueló–San Jerónimo del Gasoducto Perito Francisco Pascasio Moreno.
La iniciativa apunta a recuperar una obra que quedó inconclusa y que, según plantean desde SOEPU, podría convertirse en una pieza clave para ampliar la capacidad energética de las industrias instaladas en el sur santafesino.
Una obra que podría cambiar el escenario industrial
Brizuela sostuvo que la disponibilidad de gas resulta determinante para atraer inversiones y ampliar la producción. Como ejemplo, mencionó el proyecto anunciado por Pampa Energía para construir una planta de urea en Bahía Blanca y consideró que una iniciativa de esas características también podría analizarse en Puerto General San Martín si existiera el abastecimiento energético necesario.
Desde el sindicato estiman que la finalización del tramo entre Salliqueló y San Jerónimo podría beneficiar a entre 27 y 37 empresas de la región. El impacto no alcanzaría solamente a la industria petroquímica, sino también a firmas cerealeras, plantas de generación de energía y otras actividades productivas que requieren grandes volúmenes de gas.
Uno de los principales argumentos de SOEPU es el costo que tienen las restricciones de suministro. Según explicó Brizuela, cuando una industria debe reemplazar el gas por otros combustibles para mantener su actividad, las pérdidas pueden alcanzar aproximadamente 100 mil dólares por día.
También apuntan a generar empleo
Además de garantizar el abastecimiento energético, el gremio sostiene que la obra tendría un impacto directo sobre el empleo durante su construcción.
Brizuela calculó que la ejecución del proyecto podría demandar alrededor de 1.800 trabajadores durante un período cercano a un año, además de generar condiciones para futuras inversiones industriales en la zona.
La propuesta será presentada inicialmente ante el Gobierno de Santa Fe y posteriormente buscará respaldo a nivel nacional. Desde SOEPU anticiparon que acompañarán el proyecto con información técnica, costos y proyecciones económicas para demostrar su viabilidad.
También prevén acercar el anteproyecto al senador del departamento y a la presidenta de la Cámara de Diputados de Santa Fe, Clara García.
El reclamo tras el cierre de la planta
La iniciativa surge luego de casi dos meses de gestiones para intentar evitar el cierre de la planta de caucho de Pampa Energía. Brizuela cuestionó la falta de respuestas de los gobiernos provincial y nacional y advirtió sobre el riesgo de que la región continúe perdiendo industrias estratégicas.
En ese contexto, desde SOEPU buscan que el cierre de la planta no sea solamente el final de una fuente de empleo, sino también el punto de partida para discutir qué infraestructura necesita el Cordón Industrial para sostener y recuperar inversiones.
El gremio también expresó preocupación por el futuro de la producción de caucho y estireno, dos insumos considerados estratégicos para la industria nacional.
Para Brizuela, completar el gasoducto podría ser una herramienta para revertir parte de ese escenario y evitar que la región pierda progresivamente su perfil industrial.