La reconversión de la antigua refinería de San Lorenzo tuvo un capítulo decisivo en una negociación entre el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, y el presidente de YPF, Horacio Marín. El objetivo era resolver qué hacer con un predio industrial que llevaba años sin actividad y que seguía ocupando un lugar estratégico en el Cordón Industrial.

En declaraciones a Cadena 3 Rosario, Marín contó que el mandatario provincial le planteó la necesidad de encontrar una salida para las instalaciones. Según relató, la conversación derivó en un compromiso concreto: definir en un plazo de seis meses si era posible reactivar el complejo o, en caso contrario, devolver el activo junto con una compensación económica.

“Pullaro me vino a ver para saber qué podíamos hacer con la refinería. A un hombre como yo, que viene de la producción, le pone muy mal tener fierros oxidándose. Le dije: dame 6 meses, si no la puedo activar te devuelvo el activo y le doy la plata”, sostuvo el titular de YPF en la entrevista con el periodista Hernán Funes.

De una planta paralizada a una alternativa productiva

El predio quedó fuera de funcionamiento tras la quiebra de Oil Combustibles y pasó a estar bajo el control de YPF. Desde entonces, su futuro representaba una incógnita para San Lorenzo y el entramado industrial de la región, tanto por el deterioro de las instalaciones como por la pérdida de actividad económica y laboral que implicaba su inactividad.

Con ese escenario, la posibilidad de recuperar la refinería mediante el procesamiento tradicional de petróleo dejó de ser el camino elegido. La búsqueda se orientó hacia un modelo diferente, relacionado con la producción de combustibles de menor huella de carbono.

En ese proceso surgió la propuesta de Essential Energy para desarrollar una biorrefinería, una iniciativa que plantea utilizar aceites vegetales hidrotratados como materia prima en lugar de crudo fósil.

El proyecto apunta a producir combustible sustentable para aviación, conocido como SAF por sus siglas en inglés, y aprovechar recursos vinculados con la actividad agropecuaria. De acuerdo con la información difundida sobre la iniciativa, la comercialización contempla contratos con la compañía energética Total.

El desafío de recuperar el perfil industrial de San Lorenzo

La alternativa en marcha abre una nueva perspectiva para un establecimiento que durante años permaneció sin producción. Su eventual reactivación podría volver a vincular el predio con la actividad económica regional, en un departamento donde la industria y la agroexportación tienen un peso central.

La propuesta también introduce un cambio en el destino de las instalaciones: en lugar de retomar la refinación convencional, el complejo se proyecta hacia un segmento asociado con la transición energética y la demanda internacional de combustibles sustentables.

El relato de Marín permite conocer el papel que tuvo la intervención del gobierno santafesino en esta definición. El planteo de Pullaro puso un plazo y una alternativa concreta sobre la mesa, en un contexto en el que la planta continuaba sin actividad y su futuro industrial seguía pendiente.

La recuperación del club de la refinería

La iniciativa también contempla la recuperación del histórico club de la refinería, un espacio social y deportivo de San Lorenzo que permanecía deteriorado y cuyo estado generaba preocupación en el barrio.

De esta manera, el futuro del predio no se limita a la reconversión de sus instalaciones industriales. También aparece la posibilidad de recuperar un espacio ligado a la historia laboral y comunitaria de la ciudad.

El avance del proyecto será clave para determinar si la antigua refinería logra recuperar un papel productivo en el Cordón Industrial. Por ahora, el cambio de rumbo marca una nueva etapa para un predio cuyo destino pasó de la incertidumbre a una propuesta vinculada con los combustibles sustentables.