La conciliación entre Pampa Energía y el Sindicato de Obreros y Empleados Petroquímicos Unidos (Soepu) fue prorrogada hasta el 21 de agosto, en el marco del conflicto generado por la decisión de la empresa de cerrar la producción de caucho sintético en su planta de Puerto General San Martín.

La extensión de la medida se resolvió este martes, durante una nueva audiencia realizada en la sede local del Ministerio de Trabajo de Santa Fe. Según informó el sindicato, se trata de una prórroga voluntaria, con efectos de obligatoria, que permitirá extender las conversaciones durante los próximos días.

El principal objetivo de la negociación es encontrar alternativas que permitan preservar los puestos de trabajo afectados por la decisión de la compañía y sostener, en la medida de lo posible, la actividad productiva.

La audiencia se produjo un día después de un encuentro entre representantes del Soepu y funcionarios del Ministerio de Trabajo y del área de Producción de Santa Fe. En esa reunión se conformó una mesa de trabajo destinada a analizar la situación de la planta y buscar alternativas para sostener la actividad.

Desde el gremio valoraron la participación de la Provincia en las conversaciones, aunque reclamaron una mayor intervención para avanzar hacia una posible solución.

El conflicto por el caucho sintético

El conflicto se originó a partir de la decisión de Pampa Energía de cesar de manera definitiva la producción de caucho sintético en su planta de Puerto General San Martín. Se trata de una instalación estratégica para la industria, ya que es la única del país dedicada a este tipo de producción.

La medida genera preocupación por su impacto laboral y productivo. De acuerdo con lo planteado por el sindicato, alrededor de 130 puestos de trabajo están en riesgo como consecuencia del cierre de esta unidad.

La empresa, por su parte, comunicó que el resto de sus unidades de negocio continuará operando y que se encuentra evaluando alternativas para los trabajadores que resulten afectados por la decisión.

Desde Soepu cuestionaron el cierre y sostienen que todavía deben analizarse mecanismos que permitan preservar las fuentes laborales y mantener la producción.

El secretario general del sindicato, Mauricio Brizuela, remarcó que el impacto del conflicto excede a los trabajadores directamente involucrados y alcanza a todo el entramado industrial de la región.

En ese sentido, el gremio sostiene que está en juego una actividad estratégica para Santa Fe y el Cordón Industrial, además de una cadena productiva que requirió décadas de desarrollo y capacidades industriales que consideran necesario conservar.

Con la prórroga de la conciliación hasta el 21 de agosto, las partes tendrán ahora algunos días más para continuar las negociaciones y evaluar alternativas antes de que se defina el futuro de la producción de caucho sintético y de los trabajadores vinculados a esa actividad.